El secretario de Salud de San Martín celebró en LaNoticiaWeb TV la instalación del Laboratorio Molecular en el Hospital Thompson. Y remarcó que se necesita continuar con la campaña de concientización para la donación de plasma de convalecientes.
El Secretario de Salud de San Martín, Luciano Miranda, dialogó con LaNoticiaWeb TV y celebró la instalación del nuevo Laboratorio Molecular del Hospital Thompson para analizar testeos de COVID-19.
¿Cuáles son las diferencias entre los distintos hisopados para COVID-19?
El concepto de testeo rápido puede llevar a una confusión. No es similar al testeo de un embarazo, por ejemplo, o un estudio de 10 minutos. El mecanismo tradicional lleva cerca de 8 horas de análisis, y es a través de un hisopado naseofaringeo que busca rescatar el virus de las secreciones. También hay otros test rápidos, que no se usan habitualmente como protocolo, y que buscan los anticuerpos. Tanto en el PCR tradicional como en el testeo rápido, se usa un hisopado que busca identificar parte del genoma del virus. Este estudio muestra que hay al menos una presencia de ese genoma que es compatible con Coronavirus. Pero no habla de algo muy relevante que es la capacitación de infección de ese virus. Puede haber quedado un resto de virus, propio de la evolución de alguien que se curó, y puede ser positivo cuando en realidad ese genoma ya no tiene capacidad infectante o de contagio.
La novedad de esta semana fue el montaje de un laboratorio molecular para testeos.
En el medio de una pandemia haber logrado el primer laboratorio de biología molecular en el Hospital Thompson es una muy buena noticia. No solo para esta pandemia, porque los resultados ya están comenzando a producirse, sino para futuras situaciones que afectan la salud de la gente y que requieran de un laboratorio. Es algo que va a dar muchos frutos a futuro. Se armó en colaboración, y acompañamiento de la UNSAM y de personal del Hospital Thompson.
¿La Universidad de San Martín fue importante también?
Si, muy importante. En parte el compromiso del armado y asesoramiento, colaboración de voluntarios de larga trayectoria en investigación, más allá de los técnicos y profesionales, es fundamental la experiencia de las personas que se dedican a biología viral y molecular.
Me sorprende que solamente el 1% de las personas que estuvieron infectadas donaron su plasma. ¿Esto es importante o no? ¿Hay que profundizar con las campañas de comunicación?
Probablemente todo lo que digamos sea insuficiente para incentivar en esta situación. Es el tratamiento que hasta ahora ha dado más efectividad, en cuanto a la mejora de la enfermedad cuando el paciente no está muy gravemente afectado. Cuando alguien está moderadamente afectado puede resultar muy beneficioso. Es cierto que hay un porcentaje entre todos los posibles donantes de plasma, que no todos pueden donar. El aproximado es del 20% de quienes pueden ser donantes. Hay que sumar una serie de requisitos.
¿Y por qué un 80% queda descartado?
Hay distintos requisitos, como ya existe para la población en general para donar sangre. Para donar plasma hay un grupo de datos vinculados al grupo sanguíneo, el estado de salud, la comorbilidad.
De toda la información científica que le llega, ¿Qué se puede decir sobre las pruebas de una posible vacuna?
Probablemente para fin de año tengamos una información mucho más certera. Y que lleve tranquilidad como tratamiento preventivo. Hay que insistir en la importancia de la donación de plasma de convalecientes. Y también en la no estigmatización o discriminación de la persona que atraviesa un contagio. Hay que ser respetuoso de la privacidad de las personas, de la familia, de colaborar para que el aislamiento sea llevado de la mejor manera. Hay que ser solidario y colaborar que eso nos va a ayudar más como comunidad.

