La caída de transferencias, el malestar por el ajuste y las tensiones políticas en el interior empujaron a varios mandatarios provinciales a endurecer su postura frente a la Casa Rosada. Gustavo Sáenz, Martín Llaryora y Hugo Passalacqua expusieron en las últimas horas señales claras de ruptura.
La alianza entre Javier Milei y varios gobernadores empezó a resquebrajarse. El recorte de fondos, la falta de respuesta a los reclamos provinciales y el impacto del escándalo por los audios que golpearon a la Rosada aceleraron el distanciamiento. El malestar se expresó en tres provincias: Salta, Córdoba y Misiones.
En el norte, Gustavo Sáenz dio un paso al frente. Tras reunirse en la Capital con los diputados que rompieron con el bloque libertario, lanzó un mensaje directo contra Milei en sus redes sociales. “La lealtad es una avenida de ida y de vuelta, no es unilateral. Algunos funcionarios del Gobierno nacional fingen demencia a la hora de cumplir con la palabra empeñada y terminan convirtiéndose en palomas de Iglesia…”, escribió. Y remató con otra definición: “Equilibrio fiscal, institucional y social, ese es el verdadero triángulo de hierro”.
Sáenz acompañó las críticas con una decisión institucional: instruyó al Fiscal de Estado provincial para que presente un amparo contra la Nación y la Agencia Nacional de Discapacidad. La medida busca restablecer las pensiones por invalidez y otros beneficios sociales que, según el gobierno salteño, fueron suspendidos de manera arbitraria. “La Nación anuló muchísimas pensiones que sí correspondían”, explicó el fiscal Juan Pérez Alsina al anunciar la presentación judicial.
En Córdoba, el contrapunto fue público. El gobernador Martín Llaryora cruzó al jefe de Gabinete Guillermo Francos en el coloquio industrial provincial. Mientras el funcionario defendió la política económica nacional, Llaryora lo corrigió delante de empresarios y dirigentes. “Si hablamos de recorte de gastos, no solamente fueron los impuestos. Acordate que al Incentivo Docente no lo mandan más, lo tuvimos que cubrir nosotros, y por eso hay clases en Córdoba. Los subsidios al transporte público tampoco los mandan más, para los medicamentos, tampoco. Y sin entrar a generar un debate, el ajuste de las provincias fue más grande que el ajuste nacional”, afirmó. El silencio en el auditorio marcó la tensión.
Además, desde el Panal maniobraron para restarle fuerza a un encuentro de Francos con intendentes radicales y del PRO. La foto final mostró poco más de veinte jefes comunales en una reunión que no superó la media hora. “Solo hubo promesas de ayuda pero nada concreto”, se quejó un dirigente que viajó más de 300 kilómetros para encontrarse con el jefe de Gabinete.
El tercer movimiento se dio en Misiones. Allí, el Frente Renovador local presentó la lista con Oscar Herrera Ahuad como primer candidato a diputado y con una sorpresa en el segundo lugar: Micaela Gacek. Hasta hace semanas, Gacek se mostraba como referente libertaria en la provincia, pero cambió de vereda y hoy ocupa un cargo en el gabinete de Hugo Passalacqua. “Es difícil encontrar personas que por ahí tienen ideales diferentes a grandes rasgos, pero cuando empiezas a indagar te das cuenta que no somos tan diferentes”, justificó su decisión.
En sintonía con Sáenz, Passalacqua también avanzó con un amparo para restablecer las pensiones por invalidez suspendidas. El propio gobernador anunció que instruyó al Fiscal de Estado para accionar contra la Nación y la Agencia Nacional de Discapacidad.
Los tres episodios expusieron un mismo patrón: los gobernadores dejaron de esperar gestos de Milei y eligieron mostrar fuerza propia. El ajuste, el recorte de recursos y la falta de interlocución desgastaron un vínculo que parecía más sólido al inicio de la gestión. La advertencia ya está sobre la mesa.
