Unidad Ciudadana y el Frente Pilarense respaldaron su llegada, pero se abstuvieron de votar. La defensa del oficialismo. Acompañó el massismo y un sector del PJ.
En una extensa sesión, uno de los temas más debatidos en el Concejo Deliberante de Pilar estuvo vinculado a la llegada de la empresa estatal AySA al municipio y, por consiguiente, el fin de un contrato de casi tres décadas con la compañía privada Sudamericana de Aguas S.A. Más allá del acompañamiento de todo el arco político a su desembarco, desde la oposición más dura criticaron al oficialismo por su veloz tratamiento en comisión y la no claridad frente a la posible pérdida de puestos laborales, la deuda, y el nuevo cuadro y plan tarifario.
Al tratarse el respectivo punto de la orden del día, el primero en tomar la palabra fue Santiago Laurent. El edil opositor del bloque Frente Pilarense señaló una “avivada” de parte del oficialismo por haber tratado el expediente el pasado lunes, día del paro general de la CGT, para que este jueves tuviese tratamiento en el recinto. A pesar de “celebrar” el ingreso de AySA al municipio, recalcó que hubiese preferido mayor tiempo para estudiarlo y conocer, entre otras cuestiones, el nuevo cuadro y plan tarifario. De este modo, Laurent indicó que él y su bloque –compuesto también por Federico Achával y Elizabeth Wanger– se abstendrían a raíz del procedimiento del oficialismo frente al expediente.
Luego habló el concejal del Frente Renovador, Flavio Álvarez. “Estamos ante un hecho histórico. Damos inicio a un progreso en Pilar”, señaló. Además, criticó el “monopolio” que ejercía Sudamericana de Aguas S.A, que no permitía el progreso ni que no se le prorrogue la concesión; y los “27 años de retrocesos y no inversiones”. El edil adelantó el voto positivo del tridente massista que compone junto a Claudia Juanes e Inés Ricci.
En tanto, la otra voz con disidencias fue la del camporista Juan Pablo Roldán. Denunció que hace seis meses viene solicitándole al ejecutivo municipal “cómo va a hacer el traspaso” y que nunca recibió una respuesta. Similar a Laurent, planteó “dudas” en cuanto al futuro de los trabajadores y el pasivo de la firma privada y el nuevo cuadro tarifario.
La defensa de Cambiemos estuvo en manos de los tres concejales con más peso dentro del cuerpo deliberativo: Diego Ranieli, Caludia Zakhem y Gustavo Trindade.
El ex Secretario de Gobierno local arrancó fuerte: “mientras algunos estaban de paro, nosotros estábamos trabajando”. En referencia al tratamiento del expediente el día lunes 25, señaló que “hubo quórum” y que la velocidad estuvo ligada a que el objetivo es que AySA comience a operar en el distrito el 1° de julio. Además, renovó sus críticas al arco más opositor: “si estamos en esta situación es porque el kirchnerismo nunca invirtió en los últimos años”. A su vez, aclaró que el tema “se trabajó en una mesa especial”, que “ya hay 55 trabajadores que firmaron contrato para ir a AySA” y que “ningún trabajador va a quedar en la calle”. De igual modo, indicó que al principio el servicio estará a cargo del municipio “con asistencia técnica” de la empresa estatal.
Por su parte, la edil radical también crítico en duros términos al kirchnerismo y sus actuales representantes en el HCD y remató: “nuestro intendente no se casó con Sudamericana S.A”. Acto seguido, el presidente del cuerpo le pidió que lo supliera.
En un acto poco usual, Trindade fue a su banca y señaló que durante gran parte de sus años como concejal presentó 114 pedidos de informe a la gestión de Humberto Zúccaro con nulas respuestas. Para diferenciarse, agregó que “armamos un equipo con los concejales de Cambiemos e hicimos denuncias concretas”. “Este es el gobierno que dio vuelta la historia en Pilar y nos da la felicidad de que se vaya Sudamericana y llegue AySA”, culminó.
Finalmente, el expediente fue aprobado por mayoría. A los ediles de Cambiemos se sumó el Frente Renovador, el peronista José Molina y el ex Cambiemos, Daniel Liberé.
