Este martes se publicaron los edictos de la Cámara alta convocando a las reuniones en las que los candidatos del Gobierno deberán defender sus postulaciones ante la Comisión de Acuerdos: serán el 21 y 28 de agosto.
Las audiencias públicas de la Comisión de Acuerdos del Senado de los candidatos propuestos por el Gobierno del presidente, Javier Milei, para la Corte Suprema de Justicia serán el próximo 21 y el 28 de agosto, días en los que deberán presentarse en la Cámara alta el juez federal, Ariel Lijo, y el decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Austral, Manuel García-Mansilla, respectivamente.
En marzo pasado, el Poder Ejecutivo reveló las propuestas de Lijo para cubrir el quinto lugar en la Corte tras la salida de Elena Highton de Nolasco en el año 2021 y de García Mansilla en reemplazo de Juan Carlos Maqueda, quien cumple 75 años en diciembre.
Ahora, publicados los edictos este 23 de julio tras la nota que elevó la senadora Guadalupe Tagliaferri (PRO) a la Secretaría Parlamentaria del Senado que depende de Victoria Villarruel, notificándole las fechas señaladas en que recibirán a los postulantes, según el trámite reglamentario, se abrirá un proceso de 7 días en los que se recibirán adhesiones e impugnaciones a las candidaturas de Lijo y García-Mansilla.
Para que la convocatoria se haga efectiva, es necesario publicar en un diario de tirada nacional el llamado a las audiencias durante dos días, lo mismo que en el Boletín Oficial.
Una vez cumplimentado este paso, la Comisión de Acuerdos tendrá tres días para analizar las presentaciones y girarle a los postulantes aquellas impugnaciones que haya considerado válidas. El ciclo se completa con un período de cuatro días en el que los nominados deberán responder los cuestionamientos formulados a sus candidaturas.
La definición de la fecha no estuvo exenta de cruces internos entre la Casa Rosada y la presidencia del Senado, en un nuevo capítulo de la disputa que mantienen con Villarruel la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y el asesor presidencial, Santiago Caputo. La diferencia entre ambas partes era de apenas una semana. Sin embargo, es una aguja en un pajar: aseguran que Villarruel ya no forma parte del Gobierno y está por uan cuestión institucional.
El responsable de negociar el tratamiento de los pliegos con el Senado por parte del Gobierno, el viceministro de Justicia y hombre que responde a Caputo, Sebastián Amerio, quería que fuera una semana antes de la fecha finalmente decidida, que era la elegida por la vicepresidente. «Victoria es la representante del Poder Ejecutivo en el Senado, no pueden pasarle por arriba como si no existiera», manifestaron su enojo en cercanías de Villarruel.
Para ser designado juez de la Corte se requiere de una mayoría calificada de dos tercios de los presentes en el Senado. Desde el entorno de Lijo aseguran tener ese apoyo, aun cuando ningún senador ha manifestado de manera pública su decisión de apoyarlo. Pero la postulación de García-Mansilla encuentra resistencia por su postura en contra del aborto legal y no tendría los votos para convertirse en magistrado del máximo tribunal de Justicia. El Gobierno quiere que «se aprueben los dos, o ninguno».
