El tratamiento del proyecto de ley enviado por el Gobierno generó movimientos y diferencias internas en varios espacios, especialmente, en Hacemos Coalición Federal y la Unión Cívica Radical.
La Cámara de Diputados de la Nación aprobó la media sanción de la Ley Bases en una sesión maratónica que todavía continúa con la votación en particular de los capítulos del proyecto. Sin embargo, la negociación que llevó a cabo el Gobierno nacional con los distintos bloques opositores despertaron resquemores y grietas internas que empezaron a manifestarse antes de la sesión.
La primera que pegó el portazo y declaró fuertemente fue la líder de la Coalición Cívica (CC), Elisa Carrió. La exintegrante de Cambiemos expresó el domingo: «Con todo el respeto y cariño que le tenemos a Pichetto, el martes nos vamos del bloque», en referencia a Hacemos Coalición Federal (HCD), el espacio liderado por Miguel Ángel Pichetto.
Es cierto que dentro de Diputados es un espacio que se formó semanas después de la asunción de La Libertad Avanza en el Gobierno y el objetivo era tener más influencia en la conformación de comisiones. El anuncio de Carrió no sorprendió porque el fondo de la cuestión son las diferencias en el que hubo en el tratamiento de la Ley Bases.

Para graficar esas diferencias, HCF sacó un dictamen propio de minoría, pero también hubo otro dictamen que firmaron las diputadas, Margarita Stolbizer y Mónica Fein, quienes junto al socialista santafesino, Esteban Paulón, conforman otro de los subgrupos internos del bloque conformado por necesidad más que por convicción.
Pichetto y otros legisladores como Nicolás Massot, Oscar Agost Carreño y algunos integrantes del ala cordobesa, fueron lo que se mostraron más activos en la negociación previa de la Ley Bases, artículo por artículo, con la intención de lograr al menos la media sanción de la ley. Es decir, fueron los más «dialoguistas» o «colaboracionistas» con el Gobierno a pesar de sus diferencias.

Es por eso que la Coalición Cívica decidió tomar distancia para marcar su postura y no quedar «pegada» a las intensas conversaciones con La LibertadAvanza. Si se concreta la salida de la CC, el espacio volverá a su bloque original de seis integrantes y HCF quedará con 16 diputados, si es que la votación final de la Ley de Bases no genera algún otro movimiento interno que acrecente las divisiones legislativas.
Por su parte, en la Unión Cívica Radical (UCR) también hay una interna importante que, incluso, traspasa la Cámara de Diputados. Por un lado, está el sector más colaborativo con el Gobierno encabezado por figuras como Gustavo Valdés (gobernador de Corrientes) o Alfredo Cornejo (gobernador de Mendoza) y los legisladores que responden a estos; y por otro está el sector más ligado a Martín Lousteau (presidente del partido a nivel nacional y senador).
Los diputados que responden a Facundo Manes, por ejemplo Pablo Juliano, Marcela Coli y Fernando Carbajal, entre otros, se diferenciaron del resto de los integrantes del bloque de Rodrigo de Loredo en una interna que viene de hace rato en el partido centenario.

Una fuente legislativa le expresó a LaNoticiaWeb que cree que «va a haber una ruptura, hasta formal, con un bloque nuevo«. La evidencia empírica marca que las diferencias son grandes y luego de la media sanción que obtuvo la Ley Bases, esa podría ser una de las consecuencias dentro de la UCR, que todavía no tiene demasiado definido el rumbo o su rol en la política actual.
En definitiva, más allá de que el radicalismo resolvió unificarse en una sola variante con la incorporación de los diputados de Evolución Radical, en la práctica significó mayores diferencia al momento de votar que cuando había dos alternativas de la UCR. «La conducción del bloque no se hace cargo de la diversidad de miradas en la UCR«, se quejó este lunes Carbajal.
Está claro que habrá un replanteo interno una vez que se haya superado el trámite de la Ley Bases y el paquete fiscal. Estos dos espacios son, seguramente, los que más grietas acarrearán producto de la pluralidad de visiones que existen dentro de los mismos. El tiempo dirá en cuántos bloques y quiénes decidirán correrse para diferenciarse luego de semanas de cruces ásperos en la interna.
Por último, en La Libertad Avanza también podría moverse la estantería. Luego de la conformación de la comisión de Juicio Político con Marcela Pagano como presidente, la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, junto al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, le bajaron el pulgar a su designación.

Esto provocó fuego interno y la salida de Oscar Zago, quien era el presidente del bloque libertario. Pagano había asumido propuesta por él, con el pulgar arriba del presidente. El riojano desconoció la elección de Pagano pese a que contó con el quórum y con la presencia de la oposición.
Zago lo pagó con su desplazamiento: terminó siendo removido de la jefatura de los diputados de La Libertad Avanza y, finalmente, conformó el bloque Movimiento de Integración y Desarrollo (MID) junto a Eduardo Falcone y María Cecilia Ibáñez. En el lugar de Zago asumió el diputado nacional por Córdoba, Gabriel Bornoroni.
Más allá de eso, Zago expresó su total apoyo al presidente Javier Milei. Sin embargo, luego de la Ley Bases, a pesar de que recibió la media sanción de la Cámara baja, puede traer consecuencias dentro del interbloque libertario. Para el Gobierno no sería una buena noticia. Si llega a sufrir otro debilitamiento, deberá ahondar las estrategias para fortalecer el espacio de cara a las legislativas 2025.
