Distanciado de su padre y de la CGT, Pablo Moyano dejó atrás su rol sindical para enfocarse en la presidencia del Club Camioneros, que competirá en la Primera C
Pablo Moyano atraviesa una etapa de transformaciones profundas. El ex cotitular de la CGT se ha distanciado de la actividad sindical, de sus aliados históricos y, sobre todo, de su padre, Hugo Moyano. En esta nueva etapa, está completamente enfocado en su rol de presidente del Club Camioneros, que este año competirá en la Primera C del fútbol argentino.
Desde su renuncia a la CGT el 22 de noviembre, tras criticar a los sectores dialoguistas por evitar protestas contra el Gobierno de Javier Milei, Moyano ha adoptado un perfil bajo. Sin embargo, sus últimas apariciones públicas no pasaron desapercibidas: primero, cuestionó con dureza a sus rivales dentro de la central obrera asegurando que “cumplieron un ciclo”. Luego, se lo vio enfrentando el descontento de los recolectores de residuos porteños, quienes lo tildaron de “traidor” por no cumplir con su promesa de exigir indemnizaciones a las empresas del sector.
Hoy, lejos de esas tensiones, Moyano dedica su tiempo a fortalecer a Camioneros, club donde también juegan sus hijos Facundo y Nicolás. Su perfil en redes sociales muestra un dirigente apasionado por el fútbol, posando con estrellas como Thiago Almada y prometiendo un equipo competitivo. Incluso ha adoptado un look más futbolero, dejando de lado sus clásicas remeras políticas por otras con la imagen de Diego Maradona.
Distanciamiento y especulaciones políticas
El alejamiento de Pablo Moyano de la CGT no pasó inadvertido. Mientras Hugo Moyano retomó protagonismo en la central sindical, designando a Octavio Argüello como parte del triunvirato de conducción, Pablo se refugió en Camioneros y en su círculo más íntimo. Su postura crítica hacia el acuerdo de su padre con Jorge Macri sobre las indemnizaciones para recolectores de residuos y su oposición a los topes salariales pactados con el Gobierno dejaron en evidencia las crecientes diferencias entre ambos.
No obstante, su nombre sigue sonando en el ámbito político. Fuertes rumores indican que podría ser candidato a diputado nacional por el PJ en la provincia de Buenos Aires, respaldado por Cristina Kirchner y su hijo Máximo. En una reciente entrevista, Moyano expresó la necesidad de que más dirigentes sindicales lleguen al Congreso para evitar las «traiciones» de legisladores peronistas en temas clave para los trabajadores.
Mientras define su futuro político, Moyano parece cómodo en su nueva faceta. “Vamos a armar un equipo para pelear arriba”, afirmó días atrás, refiriéndose a Camioneros. Resta ver si ese espíritu competitivo lo llevará nuevamente al ruedo sindical, al Congreso o si, esta vez, será el fútbol el que defina su destino.
