La prioridad del oficialismo es construir una alianza amplia que fortalezca la reelección de Javier Milei, incluso si eso implica ceder protagonismo en las elecciones provinciales. En La Libertad Avanza también apuestan a que la fragmentación del peronismo juegue a su favor de cara a 2027
La estrategia electoral de Javier Milei y Karina Milei ya empieza a enfocarse en 2027 y tiene una prioridad definida: garantizar la reelección presidencial, incluso si eso implica resignar la pelea por algunos de los principales distritos del país. En el oficialismo consideran que conservar la Casa Rosada vale más que sumar gobernaciones o administrar los dos mayores bastiones electorales, CABA y la Provincia de Buenos Aires.
Dentro del Gobierno recuerdan la experiencia de Mauricio Macri, que llegó a gobernar simultáneamente la Nación, la Ciudad y la provincia bonaerense, pero perdió el poder apenas cuatro años después frente a Alberto Fernández. Ese antecedente alimenta la idea de evitar una expansión territorial que luego resulte difícil de sostener políticamente.
Uno de los operadores libertarios resumió esa mirada: «No quiero ganar todo, es un error. La provincia es jodida gobernarla por ejemplo». En el oficialismo consideran que la experiencia de María Eugenia Vidal en la Provincia de Buenos Aires, posteriormente derrotada ampliamente por Axel Kicillof, es una muestra de los riesgos que implica administrar ese distrito.
En la Casa Rosada también sostienen que un escenario de crecimiento económico favorecería a la mayoría de los gobernadores, quienes tendrían mayores posibilidades de ser reelegidos, reduciendo así los niveles de conflicto con el Gobierno nacional. «Si la economía crece, a los gobernadores les entra guita y reeligen la mayoría. Va a estar todo bien para nosotros. Es negocio», señalaron desde el oficialismo.
Con esa lógica, el objetivo principal vuelve a ser repetir el esquema de 2023: asegurar la continuidad de Milei en la Presidencia, aun cuando eso no implique ampliar la cantidad de provincias gobernadas por La Libertad Avanza. En el entorno presidencial consideran que las transformaciones de fondo sólo pueden impulsarse desde el Gobierno nacional y no mediante un mayor control territorial.
La evolución de la economía aparece como un factor determinante para ese plan. Buena parte del oficialismo deposita sus expectativas en la gestión del ministro Luis Caputo, aunque también reconocen que las definiciones políticas serán decisivas para sostener la estabilidad.
Uno de los dirigentes que sigue de cerca la situación económica advirtió: «Vos tenés que salir a tomar entre 20 y 30 mil millones de dólares de deuda. Necesitás tres puntos más de tasa que la estrategia actual, que son 750 palos por año: 7500 en 10 años para bajar impuestos o hacer obra pública. En 300 puntos de riesgo país salimos a tomar deuda al mercado internacional. Pero es difícil ese número antes de las elecciones».
Sin embargo, Luis Caputo confirmó recientemente que durante 2026 y 2027 la Argentina no recurrirá al financiamiento en los mercados internacionales y que, por decisión de Javier Milei, el Gobierno no buscará emitir deuda en Wall Street.
La apuesta por eliminar las PASO
En paralelo, el oficialismo sigue de cerca la interna del peronismo y espera una eventual profundización de sus diferencias internas. También observa con atención los movimientos de Cristina Kirchner, convencido de que la reforma electoral puede alterar el escenario político.
Dentro de La Libertad Avanza creen que la suspensión o eliminación de las PASO y de las PAS complicaría la capacidad del peronismo para ordenar sus candidaturas en distintas provincias. Un dirigente del espacio analizó: «Necesitamos que se rompa y haya problemas en los frentes provinciales. Por ejemplo, un kirchnerismo jugando solo en Córdoba que es donde nosotros somos más fuertes».
Mientras tanto, en el oficialismo describen una nueva etapa encabezada por Karina Milei, con una estrategia más orientada a construir acuerdos electorales. La posibilidad de cerrar alianzas con el PRO tanto en CABA como en la Provincia de Buenos Aires gana terreno, dejando de lado la lógica de competir en todos los distritos con candidatos propios.
Un dirigente libertario explicó esa visión: «La táctica a veces es compitiendo y a veces es acordando; a veces acelerando y a veces frenando. La táctica para esta etapa es mucho más acuerdista. No es lo mismo disputar 20 bancas, que la competencia es para ver si metés 12 u 8 y donde hasta si perdés ganás algo, que gastarte en una campaña en la que si perdés te quedás sin nada».
Según esa lectura, el oficialismo buscará adaptar su estrategia según el escenario político de cada distrito, priorizando los acuerdos cuando considere que pueden fortalecer el objetivo central: sostener a Javier Milei en la Presidencia por un segundo mandato.
