El 23 de octubre el radicalismo bonaerense elegirá a su próximo presidente. Hoy hay tres espacios bien marcados, que priorizan la unidad pero no resignan las aspiraciones personales. Uno de los candidatos es Daniel Salvador. Sus seguidores afirman que es el más indicado para negociar con más fuerzas el armado de listas del 2017. Los pros y los contras.
El 23 de octubre la UCR bonaerense elegirá a sus próximas autoridades. Hoy hay tres espacios que aspiran a suceder a la actual conducción en manos de Ricardo Alfonsín. Los tres sectores dialogan entre sí. Coinciden en la importancia del consenso y de evitar la interna, como así también en el objetivo principal: continuar en Cambiemos y reforzar lo más posible al radicalismo para tener más peso en la negociación con el PRO.
Aunque todos dicen que el 2016 es un año de gestión, cuando se habla de “negociar” con el macrismo, se refieren al armado de listas del 2017. El próximo año la UCR renueva un tercio de sus senadores y la mitad de sus diputados, muchos de los cuales corresponden a la Provincia de Buenos Aires.
Mientras Ernesto Sanz prefiere mantenerse al margen y promete ser ajeno a la interna bonaerense, los tres sectores continúan tejiendo sus alianzas en la Provincia. El alfonsinismo propone al senador provincial Carlos Fernández. Dirigentes de peso del interior fogonean a Daniel Salvador, quien aprovecha su rol de vicegobernador para mostrarse como el mejor nexo con el PRO. Y por último está un espacio liderado por el legislador Maximiliano Abad y el intendente Gustavo Posse, que cuentan con más peso territorial en distritos populosos del conurbano.
“Todos coincidimos en tratar de evitar la interna y tener una conducción que pueda discutir con el PRO las próximas decisiones electorales del 2017. Tiene que ser capaz de darle al partido cierta presencia en las listas”, afirmó a LaNoticiaWeb un importante legislador alfonsinista, quien no ocultó su malestar con María Eugenia Vidal por quitarle poder al único ministro radical, Jorge Elustondo, para sumar al gabinete a un ex massista como Joaquín de la Torre. “Nos podrían haber consultado al menos. Hay decisiones de las que debemos formar parte”, se quejan.
Jefes comunales del interior afirman que quien mejor ocupará ese rol de negociador sería Salvador. Desde el entorno de Alfonsín dicen que el actual vicegobernador de Vidal cuenta con puntos a favor y puntos en contra: “El hecho de ser vice puede darle un diálogo más fluido con la gobernadora. Pero también es cierto que al ser vice, lo termina condicionando más que otros radicales”.
Mientras tanto, el tercer espacio en cuestión, con más poder territorial en el conurbano, lleva adelante reuniones semanales en distintos puntos de la Provincia, y con presencia de una docena de legisladores e intendentes. El próximo viernes 15 el encuentro será en Mar del Plata
Por el momento, los tres sectores impulsan discursivamente el consenso. Pero cada espacio tiene sus propios candidatos. Un punto que puede facilitar la unidad es que en las internas del 23 de octubre se elegirán tres cargos: presidente del Comité, delegado del Comité Nacional y el primer convencional nacional. Cada sector podría poner a una cabeza de las listas.
