Que la agenda sea provincial le evita a los radicales una discusión que no saben como saldrá (como pararse frente a Milei). Abad tiene buenas acciones en el interior y Posse un control casi total de la Primera Sección. En tanto, el ala Lousteau es fuerte en la Tercera. ¿Irán solos como en Capital o buscarán formar una alianza fuerte?
El desdoblamiento de las elecciones bonaerenses decretado por Axel Kicillof y respaldado por los intendentes radicales en su totalidad, generó un alivio en la Unión Cívica Radical (UCR) Bonaerense.
Pues, en Provincia, los radicales tienen cuadros extremadamente buenos para la rosca seccional. Si bien están divididos en facciones, cada uno podría ‘cuidar su rancho’ y negociar potentemente. En ese sentido, los radicales saben que hablar contra Milei no les va a servir. Por eso, que la agenda sea local, e incluso tener la posibilidad de armar alianzas estilo Juntos Por El Cambio en el interior, es visto con buenos ojos.
Así, los 27 intendentes de la UCR en el interior saben que estas elecciones serán protagonistas de los armados y que, como la campaña se dividirá en ocho, podrán sumar músculo político al sentarse en las mesas de negociación y llevar nombres a las listas. Maximiliano Abad, Senador Nacional, y Miguel Fernández, ex Intendente de Trenque-Lauquen, tienen un rol clave aquí.
Pero, ¿Qué pasa en el conurbano?
Gustavo Posse, ex Intendente de San Isidro y poderoso cuadro radical de la Primera Sección, está enfocado en recuperar su distrito en el 2027. Para esto, posiblemente sea candidato a Concejal este año. Su nombre en la boleta sin duda será un condicionante para los radicales de la Primera.
Allí, Walter Carusso, Secretario General del partido a nivel provincial, tiene la capacidad de negociar y, como viene sucediendo en las últimas ocasiones, hacer que el possismo sea el mejor parado en la rosca de la Primera.
En tanto, en la Tercera Sección, el ala de Martín Lousteau es la que tiene más fuerza dentro del partido radical. Allí, el dominio es casi total por parte de Pablo Domenichini, quien perdió la elección de comité provincial con Miguel Fernández.
Con estas distintas fuerzas y una elección enfocada en la agenda provincial, el radicalismo tiene muchísima más fuerza de la que podría haber construido en una elección concurrente, donde Milei sería tema de debate constante.
