El operativo fue realizado por la Policía Federal en el predio que está cerrado. Los trabajadores existen la reapertura y restitución de los productos.
La Policía Federal realizó un nuevo operativo en la feria de La Salada, en la zona del Camino de la Ribera, donde se decomisó una importante cantidad de mercadería que permanecía en los puestos cerrados desde el 21 de mayo. La causa judicial está a cargo del juez federal Luis Armella, quien también ordenó la detención de Jorge Castillo, conocido como “El Rey de La Salada”, y el cierre del complejo ferial.
Desde entonces, los trabajadores vienen exigiendo la reapertura del predio para poder retomar sus actividades. En las últimas horas, un grupo de feriantes realizó una protesta frente al complejo, ubicado en Lomas de Zamora, y algunos comenzaron a instalarse en las veredas o a vender directamente en la vía pública con carteles y perchas. “Lo único que pedimos es que nos dejen trabajar. Somos monotributistas, tenemos personal en blanco, obra social y estamos bancarizados”, sostuvo Mónica, una de las comerciantes, en diálogo con C5N. “Nadie se opone a que se investigue, pero necesitamos saber cuándo reabrimos”, agregó.
El domingo pasado, efectivos federales llevaron adelante nuevos allanamientos e impidieron el ingreso de los feriantes. Esta situación generó mayor preocupación entre los trabajadores, quienes temen la confiscación de mercadería producida de forma legal. Desde el inicio de los operativos, la zona permanece fuertemente custodiada con carros hidrantes, infantería y caballería.
La semana pasada, funcionarios del Gobierno nacional, la Provincia de Buenos Aires y la fiscal federal Cecilia Incardona iniciaron una mesa de trabajo para regularizar la situación de la feria y avanzar en una posible reapertura durante esta semana, lo que renovó las expectativas de los puesteros.
Actualmente, La Salada concentra tres grandes establecimientos con más de 8.000 puestos de venta y genera empleo para más de 30.000 familias. Según denuncian los feriantes, cada puesto paga alrededor de 180.000 pesos diarios para poder trabajar. Si bien muchas de las marcas son informales o cuestionadas por las grandes firmas textiles, otros productos provienen directamente de fábrica o son de producción propia.
La clausura del predio y la falta de respuestas oficiales derivaron en medidas de fuerza, como el corte del Puente La Noria, con el objetivo de visibilizar el reclamo y exigir certezas sobre el futuro de miles de trabajadores que dependen de la feria para subsistir.
