El Senado aprobó el proyecto de reforma política con 42 votos a favor y 24 en contra.El radicalismo y la oposición más dura la rechazaron porque no es una norma conseguida con consenso.
Todo marchó según el libreto que había escrito el oficialismo. En la que habrá sido la última sesión con mayoría automática del kirchnerismo, el Senado aprobó a libro cerrado y sin ningún contratiempo la reforma política que impulsaba el Gobierno. El texto de la nueva ley no modificó ni una coma de lo que hace dos semanas había aprobado Diputados con menor holgura.
En la la última ley antes del recambio legislativo del jueves de la semana próxima, la reforma política que establece las internas obligatorias y simultáneas y eleva los requisitos de afiliados y votos para los partidos políticos obtuvo 42 votos a favor y 24 en contra.
El eje de la reforma que impulsa el Gobierno es la realización de elecciones primarias abiertas, obligatorias y simultáneas en todos los partidos el segundo domingo de agosto del año electoral correspondiente. El radicalismo y la oposición más dura la rechazaron porque, dicen, no fue una ley hecha por consenso, como, sostienen, debería serlo una reforma del código electoral. Pero también la cuestionaron duramente partidos de centroizquierda que suelen apoyar al Gobierno: afirman que la norma acorrala a los partidos chicos y fortalece el bipartidismo a la medida del PJ y la UCR.
La iniciativa original del Ejecutivo fue modificada en Diputados para recibir el apoyo de partidos aliados y estableció un mínimo del 1,5 por ciento de los votos obtenidos para que los partidos pasen a la elección general y les bajó el piso electoral para conservar la personería del 3 al 2 por ciento del padrón electoral del distrito correspondiente, lo que tuvo sabor a poco para gran parte de la centroizquierda.
El artículo de la reforma política más cuestionado por la oposición es el que fija un piso de 1,5% de los votos positivos emitidos en las elecciones primarias como requisito para participar en los comicios generales.
Los bloques que votaron en contra de la iniciativa, en especial los de partidos minoritarios, sostienen que esa restricción les impedirá seguir presentando candidatos. En el oficialismo explican que la fijación de un piso es la única herramienta que permitirá que los simpatizantes de un partido que tenga un único postulante en las primarias se vuelquen a definir el candidato de otra agrupación.
LA NORMA
ELECCIONES PRIMARIAS. Serán obligatorias, abiertas y simultáneas. Se reduce al 1,5% el piso de votos que cada partido debe tener en esta instancia para competir en la general.
CADUCIDAD. Se baja al 2% el piso de votos que debe obtener un partido en dos comicios sucesivos para seguir vigente.
FECHA DE LAS ELECCIONES. Se fija en el segundo domingo de agosto.
LISTAS COLECTORAS Y ESPEJO. Se eliminan de la elección general.
PERSONERÍA JURÍDICA. Se baja del 5 al 4 por mil la cantidad de afiliados que cada partido político debe reunir para obtener la personería definitiva. Para ser un partido nacional, deberá ser reconocido en cinco distrito
La aprobación de la reforma política fue la principal causa de la prórroga de las sesiones ordinarias, que debieron concluir el 30 de noviembre, pero el Ejecutivo extendió hasta el 10 de diciembre, para aprovechar al máximo la mayoría de senadores que mantendrá en el cuerpo hasta la renovación de la cámara.
El texto sancionado por la Cámara baja el 18 de noviembre fue analizado por tres comisiones del Senado, pero la oposición en su conjunto se retiró del debate cuando el oficialismo no quiso conceder un tiempo adicional de análisis de la propuesta. Así, el 23 de noviembre, tras el abandono de la oposición, los legisladores oficialistas firmaron un dictamen común y habilitaron el debate de hoy. Para ser sancionado como ley, el proyecto necesitaba una mayoría especial de la mitad más uno del cuerpo (37 senadores) debido a que se trata de una ley electoral.
La oposición radical, del justicialismo federal, el socialismo, la Coalición Cívica y otras expresiones opositoras habían anticipado que no respaldarían la iniciativa. Así y todo, al final, al kirchnerismo le sobraron cinco votos.
