El Gobierno dejó congelado el proyecto iniciado hace meses por Cúneo Libarona para esperar al recambio legislativo y contar con los números necesarios para su facil aprobación. Ahora, Bullrich lo re-anunció con una serie de títulos que generan consenso en la sociedad, pero que esconden graves disputas políticas, como la posibilidad de eliminar el agravante de femicidio.
La Senadora Nacional -ex Ministra de Seguridad- Patricia Bullrich, anunció en conferencia de prensa el envío de la reforma del Código Penal al Congreso de la Nación en estos días.
Según había anunciado Javier Milei, el mismo se iba a tratar en extraordinarias, por lo que el paquete de leyes debería caer luego del recambio legislativo y cierre de ordinarias de este miércoles. Fuentes del Gobierno aseguran que así será, pero ya tenemos el antecedente del Presupuesto 2026, que por enviarlo antes del cierre ahora lo deben volver a enviar si quieren tratarlo en extraordinarias (ya sin posibilidad de ser aprobado antes del miércoles).
En ese sentido, Bullrich brindó algunas precisiones sobre la reforma del Código Penal, que de todos modos está sujeta a modificaciones que seguramente serán políticas, en pos de garantizar su aprobación. En el discurso del Gobierno, la reforma apunta contra la famosa ‘puerta giratoria’ endureciendo las penas y tratando de quitar ambigüedades. En la realidad, es más complejo.
LO MÁS DESTACADO DE LA REFORMA.
Según dijo la Ministra -creemos necesario repetir, sujeto a modificaciones severas-, delitos graves como homicidio agravado, abuso sexual, corrupción de menores, trata de personas, secuestros extorsivos, terrorismo y narcotráfico, serán imprescriptibles, con penas de cumplimiento efectivo.
El proyecto fija que el 82% de los delitos tendrá cumplimiento efectivo, limita la posibilidad de salidas transitorias y exige que las víctimas o sus familiares sean notificadas antes de cualquier beneficio.
Así, el homicidio simple pasará de un máximo de 25 años, a un máximo de 30 años de prisión. Por otro lado, algo muy pedido, se introducen nuevas carátulas al homicidio agravado: magnicidios, ataques a ministros, miembros de instituciones educativas, menores de 16 años o mayores de edad vulnerable.
También tiene un costado pedido por las sociedades civiles en sus múltiples reuniones con Cúneo Libarona. Por ejemplo, la conducción imprudente, que actualmente conlleva penas de 1 a 3 años, se elevará a 2 a 6 años, y en su versión agravada, de 3 a 6 años.
Hay otros aspectos que parecen no coincidir con el espectro libertario que vendió Javier Milei en campaña, como lo son las condenas por portación de armas, que tendrán una nueva impronta para «combatir el porte ilegal», quitando ambigüedades.
El esquema incluye una disposición que reactualiza la acumulación de condenas en casos de asesinatos múltiples, especialmente vinculados al crimen organizado, una problemática que el Gobierno observa con atención en Rosario y otros territorios, pero que también lo ataña en causas como la de Fred Machado.
Otro cambio de fondo es la presunción a favor de quien se defiende. La ministra sostuvo que, ante un ataque con arma real o de utilería, el Código deberá priorizar la situación de la víctima y no la interpretación posterior sobre el tipo de arma.
También, en palabras de Bullrich, el proyecto establece que los delitos de corrupción pública pasarán a tener penas «graves y gravísimas», lo cual podría perjudicar al propio gobierno que ya ostenta algunos procesos judiciales abiertos.
En un aspecto muy negativo y netamente político para iniciar las negociaciones legislativas, Bullrich dijo que no se descarta eliminar la figura del femicidio como agravante penal en el nuevo texto.
QUÉ DIJO PATRICIA BULLRICH.
En conferencia de prensa, la Ministra indicó: «Históricamente, el Código ha beneficiado más a los criminales, como violadores y asesinos, que a la sociedad. Ahora, el foco estará en las víctimas y en el conjunto de los ciudadanos«.
«Queremos proteger a quienes cumplen roles esenciales en la sociedad y frenar la escalada de violencia«, agregó en otro plano sobre el endurecimiento de penas y añadió: «Si manejás de forma irresponsable y causás daño, enfrentarás consecuencias graves», sobre los delitos de tránsito».
«El Congreso va a tener una misión histórica«, apuró Bullrich, en su nuevo rol de Senadora.
La entonces Ministra sostuvo que el Código Penal vigente «está pensado para 1921, donde un montón de delitos que hoy son importantes no existían. Con el paso de las décadas ha tenido un montón de modificaciones, de parches«.
CÓMO SE IMPLEMENTARÍA.
La reforma del Código Penal había sido ya anunciada, con muchos de estos puntos, por el Ministro Mariano Cúneo Libarona hace algunos meses. Desde ese anuncio, una comisión especifica de juristas comenzó a trabajar en su letra chica.
Tras haberlo finalizado, hace algunas semanas atrás, el Gobierno decidió frezarlo hasta el recambio legislativo ya que, si bien los bloques de centro están en su mayoría de acuerdo con varios puntos y era cuestión de negociación, preferían sacarla como está con la nueva cámara.
Cabe recordar que eso no será dificil, ya que solo se necesita una mayoría de la mitad más uno en ambas cámaras para sacar la reforma. Con el recambio legislativo, los números están y de manera holgada.
