La medida implica redirigir fondos al sistema alimentario escolar en medio de la crisis económica y la caída de recursos nacionales.
El gobierno bonaerense resolvió interrumpir por tres meses el programa alimentario MESA y destinar esos recursos al fortalecimiento del Servicio Alimentario Escolar (SAE), en una decisión que comenzará a regir desde el 1 de mayo. La medida fue oficializada por el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, en el marco de un contexto económico adverso.
Desde la administración provincial explicaron que el objetivo es garantizar el funcionamiento del SAE, considerado una política esencial por su asistencia diaria a estudiantes, a diferencia del programa MESA, que consistía en la entrega mensual de módulos de alimentos y había sido implementado como respuesta excepcional durante la pandemia.
Según se detalló en la resolución, la reasignación de partidas responde a la disminución de transferencias provenientes del Gobierno nacional y al impacto de la recesión, factores que condicionan el financiamiento de programas sociales. En ese escenario, se optó por priorizar el sistema alimentario dentro de las escuelas.
Las autoridades aclararon que, a pesar de la suspensión temporal del plan MESA, la provisión de alimentos en los establecimientos educativos no se verá afectada. En ese sentido, remarcaron que el SAE continuará funcionando con normalidad y que la medida no compromete acuerdos ya vigentes. Además, municipios y consejos escolares serán informados de manera inmediata.
Durante el período de interrupción, el Ejecutivo evaluará la posibilidad de reactivar el programa en función de la evolución de la economía y la disponibilidad de recursos. La continuidad de MESA, señalaron, dependerá de las condiciones financieras en los próximos meses.
En este contexto, Larroque desestimó el pedido de emergencia alimentaria impulsado por Mario Ishii, aunque confirmó que avanzará junto a otros intendentes en un reclamo ante el Ministerio de Capital Humano para exigir mayores partidas.
