Legisladores del Pro, la UCR o Hacemos Coalición Federal tienen más miedo a ser tildados de kirchnerismo que a ser cómplice al gobierno de Milei.
“las herramientas que necesita para llevar adelante su plan”, ese fue el principal argumento que utilizaron los bloques de la «oposición» dialoguista para votar a favor de la Ley de Bases en Diputados, la cual finalmente obtuvo media sanción y deberá ser ahora discutido en el Senado.
Es una especie de grieta Pro Milei vs Anti Milie, donde algunos no quieren quedar pegados al kirchnerismo por posicionarse en el último grupo o ser parte de la catástrofe que pueda ocasionar este gobierno en términos sociales y económicos posicionándose en los primeros.
Caso emblematizo fue el del legislador radical Rodrigo de Lodero: “El paquete fiscal moldea una sociedad que nos incomoda, moldea un futuro que nos incomoda. En ningún lado aparece un plan productivo. Acudir a viejas herramientas me hace preguntarles ¿dónde estuvo el cambio? Exageradas moratorias, exagerados blanqueos, no solo vuelven a premiar a los incumplidores, no solamente garantizan que en la Argentina el que paga en tiempo y forma es un gil. Ahora, pasa a ser un héroe el que fuga. Me pregunto si para el presidente Néstor Carlos (Kirchner) que fugó todo el patrimonio de Santa Cruz, o Cristina Fernández que declaró en su libro haber fugado, son héroes o heroínas”, enfatizó en su alocución durante el tratamiento del proyecto enviado por el Ejecutivo.
Pero claro, sus palabras y su gestualidad se contradecían contra el voto positivo cantado antes del comienzo del debate: “Este bloque viene a decirle al Gobierno que le da una cosa y le quita otra: este bloque le viene a dar las herramientas y le viene a quitar las excusas con las que gana tiempo. Lo que ustedes dicen se escucha bien y fuerte, pero no sucede en la realidad, y aparecen las excusas. Sepa que el pueblo argentino da su número para que el Gobierno tenga sus herramientas y que la sociedad, después de un ajuste sin gestión, que pulverizó jubilaciones, pueda ver la luz al final del túnel. La suerte está echada y ya no hay más excusas”, relató.
Algo similar hizo Miguel Ángel Pichetto, titular del bloque de Hacemos Coalición Federal, quien ensayó una crítica a su colega libertario Alberto Benegas Lynch, pero también se hizo el tiempo para defender la iniciativa oficial en el capítulo de la minería recordando el contrato secreto que se firmó durante el segundo gobierno de Cristina Kirchner con la estadounidense Chevron para impulsar la inversión en Vaca Muerta.
A su turno, el jefe del bloque del PRO, Cristina Ritondo, remarcó el apoyo de su espacio al proyecto oficial, aunque buena parte del tiempo la usó para decir que “no somos gobiernos ni cogobierno, pero entendemos el rol que nos dieron con el voto. No le mentimos a nadie. Creemos, primero, en la palabra empeñada, segundo, en el debate interno, que está agotado, está saldado”.
En rigor, una oposición que es más oficialista que incluso algunos diputados de La Libertad Avanza, ya sea por temor al carpetazo, a no quedar fuera de época o ser tildados de kirchneristas.
