El Concejo Deliberante buscó aprobar la venta de un predio municipal para que se instale la flamante casa de estudios “Scalabrini Ortiz”, en Boulogne. Pero la oposición planteó reparos y el tema volvió a Comisión. Recién volvería a discutirse el año próximo. Además se aprobó llamar a licitación la administración de los Estacionamientos del Hospital y del edificio de Avenida Centenario.
El Concejo Deliberante de San Isidro se convocó para despachar los últimos expedientes del año. Fueron tres sesiones extraordinarias donde asumió el joven del PRO Benjamin Williams, en reemplazo de Hernán Marotta que tomó una breve licencia. El año próximo seguirá en ejercicio pero para reemplazar a la concejal Erizze.
En el inicio se aprobó la autorización al Departamento Ejecutivo a llamar a licitación para administrar los estacionamientos municipales del edificio de Avenida Centenario 77 y del Hospital Central Municipal.
El plazo será por un máximo de 5 años. Se abonará un canon mensual de la facturación, que no será inferior al 15%. Los fondos serán afectados a la construcción y reparación de veredas. El adjudicatario del estacionamiento del Hospital deberá finalizar la construcción y reparación de los módulos del último piso y la azotea.
Luego, un proyecto que suponía unanimidad de todos los espacios políticos terminó volviendo a la Comisión. Era el expediente para autorizar al Departamento Ejecutivo a enajenar una fracción del inmueble ubicado en Camino Real Morón entre Arana y Panamericana, para la instalación de la nueva Universidad Pública de San Isidro “Raúl Scalabrini Ortiz”.
El concejal Pablo Fontanet expresó que “es la posibilidad de que la Universidad Nacional Scalabrini Ortiz tenga un espacio propio para desarrollar las actividades de la casa de estudios. Todos los sanisidrenses estamos de acuerdo en la concepción de esta Universidad, en el año 2000. Se fueron sumando distintos actores para concretar una universidad nacional gratuita y pública. Ese proyecto de Ley lo presentó el diputado Kunkel, lo siguió la hoy ministra Teresa García, y pudo ahora concretarse este anhelo. El Municipio no estuvo ajeno y se involucró para cumplir este deseo. La Ordenanza busca que la Universidad tenga un espacio propio, para crecer y desarrollarse. El hecho que sea un espacio municipal facilita el proceso de adquisición. Va a ser un orgullo y va a permitir que muchos jóvenes y adultos puedan estudiar y crecer como personas”.
Sin embargo, la oposición solicitó el pase a comisión. La concejal sabbatellista Celia Sarmiento argumentó que “esto no es votar en contra o estar disconforme con la ubicación geográfica. Somos los que más festejaron la ley de creación de la Universidad. Lo que necesitamos es el tiempo para conocer el estudio de impacto ambiental y factibilidad. En ese terreno funcionaba la pista de atletismo y queremos que sea incluida, que los vecinos estén informados, que se incluya a la Comisión promotora. Presentamos varios pedidos de informes sobre la Universidad y nunca tuvimos respuestas. Queremos que se pase a Comisión para no hacerlo a las apuradas”.
El kirchnerista Marcos Cianni explicó que “tenemos algunas contradicciones. Estamos de acuerdo que se instale en ese lugar. No entendemos por qué el Municipio la tiene que vender y no la puede donar, así como hicieron otros distritos. Escuchamos que algunos vecinos de La Horqueta no querían una Universidad Pública en ese lugar”.
La massista María Soledad Durand argumentó que “como representantes de los vecinos debemos velar por el patrimonio municipal, en un predio que cumplía una función social como campo de deporte. Nos informaron que se buscó llegar a la compra del inmueble fruto de la negativa del AABE para conseguir otro lugar. En el cambio de gobierno podemos esperar un tiempo para conocer a las nuevas autoridades y ver si hay un mejor lugar, sin perjuicio del patrimonio municipal”.
Desde el vecinalismo, Manuel Abella dijo que “es necesaria una Universidad. Pero creemos que la urgencia no es necesaria. Este expediente fue creado hace 8 días. Esto involucra al planeamiento estratégico del distrito para el futuro. No puede tomarse a la ligera, y además afecta al patrimonio municipal. Y tomamos el compromiso de trabajarlo”.
El proyecto entonces volverá a ser debatido en Comisión, y genera preocupación por las demoras que podrían existir en el inicio del nuevo año lectivo, ya que el Concejo Deliberante volverá a sesionar recién en el mes de abril.
En un comunicado de los concejales possistas, se expresa que “la venta del inmueble se ampara en la Ley Orgánica de las Municipalidades, que en el artículo 159 inciso 3 apartado B, faculta al Departamento Ejecutivo a hacer efectiva una venta directa cuando la parte compradora sea una entidad oficial como es el caso de una universidad nacional, desprendiéndose ‘del artículo primero de la Resolución 2516/17 del Ministerio de Educación y Deportes de la Nación, la UNSO es una persona jurídica de derecho público, con autonomía académica e institucional y autarquía económico-financiera creada por Ley Nº 27.212”.

