«La solidez del índice que se crítica se basa en que no se improvisa», expresaron.
La Liga del Comercio y la Industria de San Martín, como relevador local que alimenta al departamento de estadísticas de la CAME manifiesta su defensa del índice que produce, basado en la profesionalidad de la elaboración y lo fidedigno de la información relevada.
Además se acompaña a la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) a partir de la controversia planteada en las últimas horas en diversos medios de comunicación sobre el relevamiento que realiza en comercios minoristas.
La solidez del índice que se crítica se basa en que no se improvisa: se toma una muestra representativa de comercios de todo el país y la divide en dos grandes zonas —CABA más Provincia de Buenos Aires por un lado, y el Interior por el otro— para que los grandes centros urbanos no tapen lo que pasa en el resto del país, siempre de la misma manera desde hace 16 años, permite comparar mes contra mes cómo le va realmente a la pyme comercial.
Esa continuidad y ese alcance federal son los que le dan valor: reflejan lo que le pasa a las provincias chicas, a las ciudades del interior y al comercio de barrio, que es donde está la enorme mayoría de las pymes argentinas.
El diagnóstico de julio —caída interanual y mensual explicada por el agotamiento del impulso del aguinaldo y el peso de las tarifas invernales sobre el presupuesto familiar— describe con precisión lo que atraviesa la pyme comercial.
