Tras el revés que sufrió el Gobierno en el Senado, el ministro de Desregulación participó de manera excepcional de la reunión que encabeza Karina Milei. El oficialismo busca ordenar las prioridades, medir los consensos y definir qué proyectos llegarán al Congreso.
La Casa Rosada decidió modificar el circuito que seguirá la agenda de reformas de Federico Sturzenegger. El ministro de Desregulación y Transformación del Estado participó este martes, de manera excepcional, de la mesa política que conduce Karina Milei, donde el oficialismo analizó cuáles de sus iniciativas tendrán prioridad y bajo qué condiciones serán enviadas al Congreso.
La convocatoria ocurrió después del revés que sufrió el Gobierno la semana pasada en el Senado. Allí, el oficialismo consiguió la media sanción de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, pero debió retirar los capítulos referidos a la Extranjerización de la Tierra y al Manejo del Fuego ante la falta de respaldo suficiente.
El episodio obligó a revisar la estrategia legislativa. Desde ahora, los proyectos elaborados por el Ministerio de Desregulación deberán pasar primero por la mesa política, antes de llegar al Congreso. El objetivo será establecer prioridades, anticipar posibles conflictos y evaluar los consensos disponibles.
“La idea es ver cuáles son sus ideas y establecer las prioridades del Gobierno. Tenemos 13 proyectos presentados, que son de envergadura y que hacen a la agenda que diseñamos, pero tenemos que concentrarnos en los transformacionales”, explicó un integrante del círculo presidencial.
El cambio también supone una mayor intervención de la conducción política sobre una agenda que hasta ahora tuvo a Sturzenegger como uno de sus principales impulsores. El ministro mantiene el respaldo de Javier Milei, pero deberá someter sus iniciativas a una instancia previa de evaluación política.
“Es momento de avanzar con los proyectos transformacionales. No es que los suyos no sean importantes, nadie dice eso, pero la idea es ver cuáles se pueden tratar ahora, cuáles pueden transformarse en decretos, qué consensos tenemos”, señaló otro funcionario.
Qué proyectos analiza el Gobierno
El Ministerio de Desregulación tiene 13 proyectos en carpeta, aunque el oficialismo pretende seleccionar aquellos que considere prioritarios para esta etapa.
Entre las iniciativas pendientes aparece la denominada ley Hojarasca, que ya cuenta con media sanción y propone eliminar cerca de 70 normas que el Gobierno considera obsoletas. También permanecen dentro de la agenda la reforma de la Ley de Sociedades y otras modificaciones vinculadas con la desregulación de distintas actividades económicas.
El nuevo paquete elaborado por Sturzenegger contempla, entre otros puntos, cambios en el régimen de corretaje, modificaciones en las leyes de Protección de la Actividad Librera y de Farmacias, medidas sobre el mercado de Gas Licuado de Petróleo y reformas relacionadas con la navegación y la actividad agroganadera.
La discusión interna no pasa solo por el contenido de cada iniciativa. La Casa Rosada también busca determinar cuáles proyectos tienen posibilidades concretas de conseguir respaldo parlamentario y cuáles podrían generar nuevos conflictos con gobernadores y bloques aliados.
En esa línea, el Gobierno decidió que cada reforma tenga una presentación pública previa, con funcionarios que expliquen sus alcances antes de habilitar el debate legislativo. La modalidad ya se utilizó para comunicar la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y los cambios en el régimen de Inocencia Fiscal.
El respaldo de Milei a Sturzenegger
La incorporación del ministro a la mesa política también funcionó como una señal de respaldo después de las dificultades que enfrentó su agenda en el Senado.
El vocero presidencial, Adrián Ravier, defendió este martes la tarea de Sturzenegger y lo definió como “una figura clave”.
“Gracias a Sturzenegger, y al liderazgo del Presidente, hemos podido aprobar más de 16.000 desregulaciones, en las cuales pudimos destrabar en gran parte ese Estado (…) Sturzenegger es una figura clave y que tiene el respaldo, no solo del Presidente de la Nación, sino también de todo el gobierno”, afirmó.
La mesa política reúne a Karina Milei, Diego Santilli, Ignacio Devitt, Luis Caputo, Patricia Bullrich, Martín Menem, Eduardo “Lule” Menem, Santiago Caputo y Fabián Fernández, además de Sturzenegger en esta ocasión.
El encuentro cerró así con una definición central para la segunda etapa de la agenda legislativa: el Gobierno buscará reducir los riesgos políticos antes de enviar nuevas reformas al Congreso. Para Sturzenegger, el desafío será sostener su programa de desregulación dentro de una estrategia que ahora tendrá un mayor filtro político.
