La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó un pedido de informes para que la gestión de Jorge Macri brinde explicaciones sobre una reducción presupuestaria superior a los 3.300 millones de pesos destinada a programas de asistencia alimentaria en escuelas públicas.
La iniciativa fue impulsada por sectores de la oposición y busca conocer los alcances de los recortes aplicados sobre partidas vinculadas a la alimentación de estudiantes, una medida que generó cuestionamientos en medio del debate por el financiamiento del sistema educativo porteño.
Según los planteos realizados en el recinto, las reducciones presupuestarias alcanzaron al Programa 51 de Asistencia Alimentaria, encargado de garantizar desayunos, almuerzos y otras prestaciones para alumnos de establecimientos públicos. Los fondos recortados habrían sido reasignados a otras áreas de la administración porteña.
La legisladora del Frente de Izquierda, Vanina Biasi, promovió uno de los pedidos de informes aprobados por la Legislatura, con el objetivo de que el Ejecutivo detalle los motivos de las modificaciones presupuestarias y el impacto que tuvieron sobre los servicios alimentarios destinados a niños y adolescentes.
En paralelo, la diputada Maru Bielli presentó otra iniciativa para obtener precisiones sobre cambios implementados en el programa Club de Chicos. Entre otros puntos, solicita información sobre la eliminación de desayunos y almuerzos, la matrícula de los Centros de Actividades Infantiles (CAI) y la situación laboral de los docentes que se desempeñan en esos espacios.
Los cuestionamientos se suman a otras críticas dirigidas a la política educativa del gobierno porteño. Desde distintos sectores opositores señalaron que durante los últimos meses se produjeron cierres de jardines maternales, reducciones en programas de alfabetización, modificaciones en actividades socioeducativas y ajustes en proyectos culturales vinculados a escuelas.
Durante la misma sesión también fue aprobado un proyecto orientado al alivio de deudas de familias porteñas, impulsado por el legislador Alejandro “Pitu” Salvatierra. La iniciativa obtuvo amplio respaldo y busca brindar herramientas para enfrentar el creciente endeudamiento de los hogares en un contexto económico complejo.
El debate sobre la alimentación escolar vuelve a ocupar un lugar central en la agenda porteña. Organizaciones sociales y especialistas en educación sostienen que los comedores y las viandas cumplen un rol fundamental para miles de estudiantes, especialmente en los sectores más vulnerables, donde la escuela representa muchas veces una garantía de acceso a una comida diaria.
Ahora será el Ejecutivo de la Ciudad quien deberá responder formalmente a los requerimientos aprobados por la Legislatura y explicar las razones detrás de las modificaciones presupuestarias que quedaron bajo la lupa de la oposición.
