El emprendimiento presentó un Estudio de Impacto Ambiental Acumulativo ante la Municipalidad de Tigre. El documento analiza las transformaciones producidas durante casi tres décadas y plantea condiciones para completar las etapas pendientes del masterplan. Organizaciones ambientalistas cuestionan el proyecto y advierten sobre el impacto en los humedales y la fauna autóctona.
Nordelta volvió a quedar en el centro de la discusión ambiental en Tigre luego de presentar un Estudio de Impacto Ambiental Acumulativo (EIAA) que analiza las transformaciones producidas en el territorio durante casi tres décadas y establece condiciones para las futuras etapas de desarrollo del emprendimiento.
La presentación del estudio se da en un contexto judicial particular. Desde septiembre de 2025 rige una medida cautelar que impide avanzar con determinados proyectos de urbanización, movimientos de suelo, rellenos, drenajes y modificaciones de cuerpos de agua en sectores no consolidados cuando esas intervenciones reduzcan superficie vegetal o alteren las costas. La resolución fue posteriormente modificada por la Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo de San Martín.
En ese escenario, el EIAA adquiere especial importancia: además de evaluar los impactos acumulados de las obras realizadas desde el comienzo del desarrollo, busca establecer bajo qué condiciones podrían completarse las áreas que todavía forman parte del masterplan.
Según el documento presentado por Nordelta S.A., actualmente viven alrededor de 40.000 personas en el emprendimiento y la proyección es alcanzar aproximadamente 84.000 habitantes una vez finalizadas las etapas previstas. El estudio sostiene que completar las obras en sectores ya modificados podría ser compatible con la capacidad del sistema urbano-lagunar si se mantienen medidas de manejo, monitoreo y mejora ambiental. Esta conclusión forma parte del estudio presentado por la empresa y no significa, por sí misma, que exista una autorización automática para avanzar con nuevas urbanizaciones.
Qué dice el estudio sobre el impacto ambiental
El informe reconoce distintas transformaciones producidas a lo largo del desarrollo de Nordelta, entre ellas movimientos y rellenos de suelo, eliminación de vegetación, impermeabilización de superficies, creación de lagunas artificiales y modificaciones vinculadas al arroyo Las Tunas.
También identifica una reducción de ambientes palustres y pajonales y cambios en la conectividad de los hábitats utilizados por distintas especies.
Uno de los indicadores incluidos en el propio estudio establece un Índice de Estado Ecosistémico de 0,24, lo que, de acuerdo con la metodología utilizada, representaría aproximadamente un 24% de las funciones ecológicas teóricas del humedal original. Desde organizaciones ambientalistas cuestionaron que la evaluación haya sido elaborada dentro del propio EIAA y reclamaron controles independientes.
Como parte del plan de gestión ambiental, Nordelta propone además la creación de una reserva y corredor biológico de unas 42 hectáreas sobre el arroyo Las Tunas, con conexión entre el Lago Central, el Canal Aliviador y el Delta. También plantea medidas sobre los bordes de las lagunas, incorporación de vegetación palustre, pasos para fauna y sistemas de monitoreo de agua, biodiversidad y conectividad.
Los carpinchos, nuevamente en el centro de la discusión
La polémica ambiental de Nordelta está atravesada desde hace años por la situación de los carpinchos y el impacto del crecimiento urbano sobre su hábitat.
El nuevo estudio registra 803 ejemplares durante los relevamientos realizados en 2025, frente a los 266 contabilizados en 2021. El documento también analiza cómo calles, cercos, tablestacados y la transformación de distintos ambientes modificaron la circulación y el uso del territorio por parte de la fauna.
Las organizaciones ambientalistas, sin embargo, cuestionan que las nuevas medidas anunciadas sean suficientes. Desde La Voz de los Carpinchos señalaron que algunas de las acciones propuestas ya habían sido planteadas anteriormente y reclamaron que primero se remedien sectores que consideran afectados.
La audiencia pública será este viernes
El estudio se encuentra actualmente en etapa de participación ciudadana. La consulta pública permanece abierta hasta el 21 de agosto, mientras que este viernes se realizará una audiencia pública en Benavídez para analizar el proyecto y recibir observaciones.
La instancia será clave para conocer las posiciones de vecinos, organizaciones ambientales y otros actores involucrados en una discusión que excede a Nordelta: pone nuevamente sobre la mesa el futuro de los humedales de Tigre, el crecimiento de las urbanizaciones y las condiciones ambientales que deberán cumplirse para que el emprendimiento pueda continuar expandiéndose.
