El ministro de Economía quedó en el centro de la disputa porteña entre La Libertad Avanza y el PRO. Caputo había impulsado el diálogo con Mauricio Macri y ahora cuestionó que lo utilizaran para una estrategia de confrontación. Patricia Bullrich, por su parte, mantiene abierta la posibilidad de competir por la Ciudad.
La interna entre La Libertad Avanza y el PRO volvió a tensarse en la Ciudad de Buenos Aires, apenas una semana después de que ambos espacios avanzaran con una mesa política para acercar posiciones. En el medio quedó Luis “Toto” Caputo, que participó de una actividad territorial junto a Pilar Ramírez y luego expresó su malestar por el rol que le asignaron.
La frase que sintetizó su enojo fue contundente: “Si quieren usarme que sea para acordar, no para romper”. Según trascendió, el ministro entendió que su presencia en una recorrida porteña terminó por colocarlo en una estrategia destinada a presionar al jefe de Gobierno, Jorge Macri.
Caputo había asumido un papel activo para acercar a la Casa Rosada con el PRO. Fue uno de los impulsores del contacto entre Karina Milei y Mauricio Macri y también buscó fortalecer el vínculo con Diego Santilli, uno de los dirigentes amarillos con mejor llegada al oficialismo.
El objetivo del titular del Palacio de Hacienda tenía una explicación política y económica. Necesita mostrar que el Gobierno puede garantizar acuerdos y gobernabilidad, tanto con los gobernadores como con otros sectores de la oposición. Por eso, la posibilidad de una ruptura en CABA chocó con la estrategia que había intentado construir.
La tensión quedó expuesta durante la recorrida de Caputo con Pilar Ramírez por una sucursal de Lucciano’s. La actividad formó parte del despliegue territorial que La Libertad Avanza comenzó en la Ciudad con la mira puesta en 2027.
La presencia del ministro en ese escenario tuvo una lectura política. El oficialismo busca instalar una estructura propia en el distrito que gobierna Jorge Macri, pese al diálogo abierto con el PRO. Ramírez es una de las principales dirigentes de Karina Milei en territorio porteño y aparece como una de las figuras que podrían disputar el distrito.
Poco después de aquella actividad, Ramírez sostuvo que todavía falta “muchísimo” para alcanzar un acuerdo con el PRO. El mensaje profundizó el malestar de quienes dentro del Gobierno pretendían preservar el canal de negociación con el macrismo.
En ese escenario también aparece Patricia Bullrich, que mantiene abierta la posibilidad de competir por la Jefatura de Gobierno porteña en 2027. La senadora comunicó a su entorno que no cerrará ninguna alternativa electoral. Esa posibilidad representa una herramienta de presión sobre Jorge Macri dentro de las conversaciones entre ambos espacios.
La disputa, por lo tanto, no pasa solo por una candidatura. El conflicto de fondo es qué estrategia adoptará el oficialismo frente al PRO en su principal territorio político: avanzar hacia una alianza o conservar una estructura propia que pueda enfrentar al macrismo.
La mesa política entre libertarios y dirigentes del PRO debía funcionar con reuniones periódicas. Allí participan representantes de ambos sectores para discutir acuerdos legislativos y el armado electoral. Pero el desembarco de La Libertad Avanza en los barrios porteños volvió a generar dudas sobre el alcance real de ese entendimiento.
Para Caputo, el problema es especialmente delicado. Su intervención en la negociación con el macrismo apuntó a construir acuerdos, no a profundizar la pelea interna. Ahora teme que su figura quede asociada a una ofensiva contra Jorge Macri que contradice el camino que intentó abrir con Mauricio Macri y Santilli.
La tensión expone así una diferencia dentro del propio oficialismo. Mientras Caputo necesita preservar puentes para garantizar gobernabilidad, Karina Milei busca consolidar el poder territorial de La Libertad Avanza en CABA. Bullrich, a su vez, conserva abierta su carta electoral.
El resultado es una negociación con dos velocidades: una mesa que intenta acercar al PRO y un despliegue territorial libertario que mantiene viva la posibilidad de competir contra Jorge Macri. Y en el medio quedó Caputo, con un mensaje que resume su posición: “Si quieren usarme que sea para acordar, no para romper”.
