Ayer, en el «Superclásico» ante Boca, el «Millonario» recibió luego de un año y siete meses a su público, pero hubo más del 50 % permitido.
Luego del regreso de los hinchas a las canchas del fútbol argentino hubo situaciones que no respetaron el aforo conforme al protocolo impuesto por el Gobierno nacional. Uno de esos casos fue el «Superclásico» entre River y Boca jugado en el estadio Monumental, que excedió notoriamente el 50 % de la capacidad.
Es por eso que el Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires le labró un acto a River y anticipó que empezará a investigar para determinar responsabilidades en lo sucedido en Núñez. Además, se le labraron actas a los trapitos y hubo detenidos por posesión de entradas falsificadas.
El Monumental estaba disponible para 36 mil espectadores, pero con el exceso de capacidad, el número ascendió a más de 52 mil hinchas. Desde la organización del club millonario admitieron que el número fijado por las autoridades sanitarias no fue respetado.
Luego de finalizado el encuentro, que terminó con victoria 2-1 del equipo de Gallardo, el club presentó un informe a la Ciudad reconociendo que no funcionaron los controles en los molinetes para acceder al estadio y que eso llevó a un desborde de gente que ingresó al estadio sin identificarse.
Se estima que el estadio Antonio Vespucio Liberti estaba al 70 % de su capacidad, algo que, teniendo en cuenta las imágenes y las filmaciones durante la transmisión, es muy factible. Es cierto: no fue el único que se excedió, pero tomó repercusión debido a que se jugó el partido más importante del país.
