La Justicia le hará una inspección simple al teléfono del agresor para conocer los llamados y los mensajes enviados antes, durante y después de la madrugada del sábado 16. Si el historial fue borrado, se necesitará un peritaje de la Policía Científica. Además, la fiscal Kaplis ya cuenta con el video completo de 4.30 minutos. Además del celular, en el allanamiento del martes el fiscal secuestró dos estrellas ninjas con inscripciones en japonés y un cinturón negro de karate con su nombre.
Por Gonzalo Cores
Un celular, dos estrellas ninjas con inscripciones en japonés y un cinturón negro de karate con su nombre. Esto secuestró la Justicia de la casa del detenido Fernando Abelik, acusado de “lesiones graves” contra Leonel Biasutti, a quien golpeó el viernes 16 en la zona de los boliches de San Martín. El allanamiento se produjo el martes en la casa de Villa Bonich donde vive el ahora ex empleado municipal.
Según explicó su abogado, Sergio Doutres, esos elementos de artes marciales son de exhibición y que no es profesor de karate ni nada parecido, lo cual sería un agravante para su situación procesal.
Respecto al celular de Abelik, la Justicia lo investigará hoy. Analizarán sus llamadas y los mensajes que intercambió Abelik antes, durante y después de la madrugada del sábado 16. El celular será abierto por la fiscal Patricia Kaplis. Si el joven borró el historial de sus llamadas y mensajes antes de ser detenido, la funcionaria judicial no lo podrá averiguar. “El jueves se hará una apertura para ver a simple vista su contenido”, afirmó Doutres. Para poder conocer los llamados y los mensajes enviados, a pesar de haber sido borrado, se deberá esperar a un peritaje de la Policía Criminal.
Por su parte, la Justicia ya tiene en su poder el video completo de 4.30 minutos de la cámara de seguridad privada del bar. Allí se ve claramente que la cuidacoche Andrea Jauregui y Leonel Biasutti dialogon durante al menos un minuto y medio antes de los golpes. En la charla se los ve muy juntos y hasta parecieran carearse. Incluso, en un momento, la trapito cruza la calle y el joven la persigue, a pesar de que su amigo se encontraba en el sentido opuesto.

