El principal conflicto radica en la falta de consenso previo. Dirigentes de peso, como los gobernadores Rogelio Frigerio e Ignacio Torres, manifestaron su malestar por no haber sido consultados. Según fuentes cercanas, la decisión fue tomada exclusivamente por Macri, su primo Jorge y Fernando de Andreis, lo que provocó críticas por el manejo centralizado del partido.
La publicación de un comunicado del PRO criticando al gobierno libertario por no incluir el Presupuesto 2025 en las sesiones extraordinarias desató una tormenta política dentro del partido. La decisión, atribuida a Mauricio Macri y su entorno más cercano, generó tensiones que dejaron al descubierto las grietas entre distintos sectores del espacio.
El principal conflicto radica en la falta de consenso previo. Dirigentes de peso, como los gobernadores Rogelio Frigerio e Ignacio Torres, manifestaron su malestar por no haber sido consultados. Según fuentes cercanas, la decisión fue tomada exclusivamente por Macri, su primo Jorge y Fernando de Andreis, lo que provocó críticas por el manejo centralizado del partido.
Desde el bloque de Diputados, el jefe Cristian Ritondo también expresó su descontento. En un chat interno, Silvana Giudici cuestionó por qué no se había informado al grupo sobre el comunicado, y Ritondo admitió que lo desconocía. “Me enteré igual que vos. No me consultaron ni como presidente de bloque ni por la mesa del partido”, respondió.
Macri y su aislamiento político
El liderazgo de Mauricio Macri enfrenta cuestionamientos crecientes dentro del PRO. Algunos dirigentes consideran que su rol debería limitarse a una función más institucional. “Debería ocupar el lugar de expresidente, que es lo que prefiere, ya que pasa la mayor parte del tiempo fuera del país”, comentó un referente del sector que busca un acuerdo más equilibrado con La Libertad Avanza (LLA).
El bullrichismo, por su parte, adoptó una postura distante. Diputados cercanos a Patricia Bullrich señalaron que el PRO debe evitar decisiones impulsivas. “Pretender tener un presupuesto a cualquier costo es un acto de malicia o de estupidez”, afirmó el diputado Damián Arabia. La tensión entre este grupo y el liderazgo de los Macri se profundiza, con varios legisladores analizando un eventual acercamiento al espacio liderado por Javier Milei.
La relación con LLA y el futuro del PRO
La posibilidad de una alianza entre el PRO y LLA divide al partido. Mientras algunos sectores acuerdistas ven en esta unión una estrategia para sobrevivir políticamente, otros temen perder identidad y protagonismo. “Milei quiere un acuerdo, pero busca que sea lo más barato posible. Copta dirigentes y representación política, dejando a Mauricio cada vez más solo”, señaló un dirigente cercano al bullrichismo.
El vínculo con Milei también genera fricciones entre los dirigentes del PRO. Jorge Macri, jefe de gobierno porteño, mantiene una postura crítica hacia los libertarios, lo que contrasta con los esfuerzos de Ritondo y Santilli por construir puentes en el Congreso. Este choque de estrategias ha complicado las negociaciones y generado disputas internas.
Una conducción cuestionada
El manejo del PRO desde la Ciudad de Buenos Aires es otro tema de conflicto. Dirigentes provinciales como Frigerio y Torres critican la falta de federalismo en las decisiones partidarias. “La lógica de resolver todo en Capital ya no funciona. El PRO debe adaptarse a una nueva realidad política, en la que las provincias tienen un rol protagónico”, sostienen desde estos sectores.
El comunicado del lunes, calificado por algunos como “incoherente y mal planteado”, refleja el nivel de desorganización interna. La crítica hacia el gobierno libertario por autoritarismo, combinada con un llamado al diálogo, fue vista como contradictoria por varios dirigentes.
En este contexto, la unidad del PRO se encuentra en jaque. Las tensiones entre los distintos sectores, sumadas a los conflictos con LLA, plantean desafíos significativos para un partido que busca redefinir su estrategia política en un escenario cada vez más competitivo.
