La Legislatura porteña debate este jueves un proyecto impulsado por Graciela Ocaña para dar marco normativo a la venta de cigarrillos electrónicos y vapeadores, pero vedando su uso en edificios públicos, transporte y restaurantes.
Este jueves 18 de junio, un grupo de legisladores de la Ciudad de Buenos Aires busca convertir en ley el proyecto de “Regulación de productos emergentes de tabaco y/o nicotina” en la Legislatura porteña. La medida replica a nivel metropolitano la resolución nacional 549/2026 vigente desde hace un mes, pero con la centralidad de prohibir explícitamente el «vapeo» en cualquier espacio cerrado de acceso público, ya sea de órbita estatal o privada.
La iniciativa, impulsada por la legisladora Graciela Ocaña (Confianza Pública) junto a sus pares María Sol Méndez y Sebastián Nagata, apunta a sacar de la prohibición absoluta que regía hasta ahora a los cigarrillos electrónicos, vapeadores, productos de tabaco calentado y bolsas de nicotina, otorgándoles un marco normativo para su distribución, comercialización y consumo exclusivo para mayores de 18 años dentro del radio de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Los impulsores de la norma aseguran contar con los votos necesarios para su aprobación por el motivo fundamental de actualizar una legislación local que había quedado desfasada frente al nuevo escenario regulatorio federal, buscando controlar un mercado en expansión y establecer un régimen claro de prevención y sanciones.
