El juez federal y el ministro de Justicia participaron de actividades vinculadas al GAFI en Francia. La presencia de ambos en la misma ciudad despertó atención política y judicial por el contexto que atraviesa la investigación sobre el jefe de Gabinete y las negociaciones abiertas por cargos clave en la Justicia.
París se convirtió esta semana en un escenario inesperado para la política judicial argentina. El juez federal Ariel Lijo y el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, coincidieron en la capital francesa durante el plenario del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), en un momento marcado por la investigación que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y por las conversaciones que rodean las futuras designaciones en los tribunales superiores.
Aunque arribaron en vuelos distintos, ambos se hospedaron en el mismo hotel de alta categoría. La situación llamó la atención dentro de la delegación argentina y también entre los observadores de la política local. El dato cobró relevancia porque Lijo tiene a su cargo el expediente que analiza el patrimonio de Adorni y sus presuntos vínculos con proveedores estatales.
La relación entre el magistrado y el actual ministro de Justicia no es nueva. Mahiques construyó parte de su trayectoria profesional en el ámbito de Comodoro Py. Allí también trabajó Santiago Viola, actual viceministro de Justicia. Los tres compartieron vínculos dentro de los tribunales federales.
La coincidencia en Francia ocurrió además en una etapa favorable para el Gobierno en materia judicial. El Senado aprobó recientemente decenas de pliegos para cubrir vacantes en distintos juzgados y tribunales. En ese contexto, Mahiques mantiene conversaciones para avanzar sobre otros cargos estratégicos que todavía permanecen sin definición.
El viaje también alimentó comentarios porque tanto Lijo como Mahiques aparecen mencionados en distintos ámbitos como posibles candidatos a ocupar la Procuración General de la Nación, un cargo clave dentro del sistema judicial por su rol de conducción sobre el Ministerio Público Fiscal.
De manera oficial, la agenda de la delegación argentina se concentró en temas vinculados a la prevención del lavado de dinero y el combate contra el financiamiento del terrorismo. Desde el encuentro desarrollado en París informaron que los representantes debatieron mecanismos para fortalecer los sistemas de control y mejorar la cooperación entre organismos nacionales e internacionales.
Según señalaron fuentes oficiales, durante las reuniones se valoró especialmente la participación de integrantes del Poder Judicial. En ese sentido destacaron «el valor que pueden aportar jueces y funcionarios judiciales para fortalecer la efectividad de los estándares internacionales y la respuesta frente a estas amenazas».
Mahiques sostuvo que las políticas impulsadas desde su cartera y el trabajo que desarrolla la Unidad de Información Financiera mantienen coincidencias con los objetivos que el organismo internacional definió para la próxima etapa de conducción.
El funcionario también ratificó el «compromiso» de la Argentina con las políticas destinadas a combatir el lavado de activos, el financiamiento del terrorismo y otras actividades ilícitas vinculadas a los sistemas financieros.
La agenda incluyó además un encuentro con la presidenta saliente del GAFI, Elisa de Anda Madrazo. Allí la funcionaria destacó los avances registrados por la Argentina desde la evaluación realizada en 2024 y resaltó «la activa participación de la delegación argentina en el plenario y en los distintos grupos de trabajo, así como el compromiso demostrado en la implementación de las acciones derivadas del proceso».
Sin embargo, más allá de los temas técnicos del encuentro internacional, la imagen de Lijo y Mahiques en la misma ciudad europea quedó atravesada por la actualidad política y judicial argentina, con la causa Adorni y las disputas por los principales cargos de la Justicia como telón de fondo.
