Habrá una reunión del Consejo Directivo para analizar el modo de encarar la reforma. Héctor Daer, quien más fuerte suena para ocupar el rol de secretario general.
La conducción de la CGT mediante el formato de triunvirato va llegando a su fin. El próximo jueves se dará un paso destacado en el objetivo de definir la nueva modalidad de la conducción de la central obrera. Se reunirá el Consejo Directivo para analizar si realiza para ello un Comité Confederal o un plenario de secretarios generales.
Sea como sea, antes del comienzo del Mundial de Rusia estaría definida la nueva conducción. Desde los distintos sectores en que hoy está dividido el sindicalismo y aquellos grupos que continuarán o se insetarán en la nueva CGT hay prácticamente unanimidad en el objetivo de que haya consenso a la hora de elegir al nuevo conductor.
En este plano, quien pica en punta es líder de Sanidad, Héctor Daer, actual triunviro. Lo apoya el espacio de “los gordos” que él integra junto a, por ejemplo, Armando Cavalieri (Comercio); los “Independientes” Gerardo Martínez (UOCRA), Andrés Rodríguez (UPCN) y José Luis Lingeri (AySA); y las 62 Orgnizaciones Peronistas, el brazo sindical del macrismo que supo liderar el fallecido y ex titular de la UATRE, Gerónimo ‘Momo’ Venegas, hoy encabezado por su sucesor Ramón Ayala, Oscar Magnone (Gas) y el petrolero Antonio Cassia. Este último conglomerado de gremios, muy cercanos al Poder Ejecutivo, se incorporaría a la nueva CGT, la condición que imponen para hacerlo es que haya un solo secretario general.
Mismo pedido realizó Omar Viviani (Taxistas). Eso, y algún cargo relevante, destrabarían su incorporación y la del Movimiento de Acción Sindical (MASA) que lidera a la entidad sindical. El “colorado” junto con los sindicatos del transporte se esperanzaban con poder colocar a un hombre de sus filas al frente. El que más sonaba era el ferroviario Sergio Sasia. Su poder de votos dentro de la central sería insuficiente y se conformarían con el unicato y cargos de menor rango.
Incierto, hasta el momento, a pesar de los contactos y deseos para que se sumen, son los destinos de los metalúrgicos y los mecánicos. Antonio Caló y Ricardo Pignanelli se mantienen al margen, pero hasta tendrán al menos dos meses para definir su posición.
Algo similar sucede con la Corriente Federal que lidera Sergio Palazzo. Con una postura más combativa y contraria a las políticas de Mauricio Macri y la faceta negociadora de gran parte de los integrantes de la CGT lo volcarían con el moyanismo.
Tanto Hugo Moyano como Luis Barrionuevo no formarán parte del nuevo armado. El camionero hará rancho aparte con las dos CTA y los movimientos sociales.
