El artículo 101 de la Constitución reformada en 1994 establece que “el jefe de Gabinete de ministros debe concurrir al Congreso al menos una vez por mes, alternativamente a cada una de sus Cámaras, para informar de la marcha del gobierno”. Sin embargo, esta obligación nunca fue efectivamente cumplida por ningún funcionario. El actual jefe de Gabinete, Guillermo Francos, hizo referencia a una metodología que jamás fue debidamente reglamentada. Con vistas a su próxima presentación en el Senado –tentativamente en la segunda mitad de junio– desde la Casa Rosada ya se está trabajando en un proyecto para modificar la modalidad de estos encuentros, según indicaron fuentes del Ejecutivo.
Desde La Libertad Avanza explicaron que “diputados y senadores tienen todo el derecho del mundo en hacer cualquier tipo de consulta. Mucho más, en el recinto y con el funcionario presente”, pero remarcaron que el problema surge cuando “preguntas repetidas o similares luego vuelven a ser realizadas en el recinto y ministerios que, con pocos días de anticipación, tienen que dar precisiones sobre centenares de consultas”. Como ejemplo, recordaron que en la última visita de Francos a Diputados, el Ministerio de Economía recibió cerca de 1.000 preguntas. “Se hace muy difícil congeniar todo, las sesiones después se convierten en pesadas y muchos legisladores aprovechan para el minuto de fama. Se pierde la seriedad”, concluyeron.
El texto preliminar de esta iniciativa está siendo trabajado por Oscar Moscariello, secretario de Relaciones Parlamentarias del Ejecutivo, quien actúa como nexo entre el Gobierno y el Congreso. Este dirigente, proveniente del PRO, asumió el cargo en reemplazo del mendocino Omar De Marchi. La intención es presentar la propuesta a los distintos jefes de bloque de ambas Cámaras y avanzar sólo si hay consenso. Entre los cambios posibles se analiza limitar el tiempo de exposición del jefe de Gabinete, con un tope que podría ir de tres a cinco horas por sesión.
Lo que pasó en abril en la Cámara baja
Durante el último informe brindado por Francos ante la Cámara de Diputados, el 16 de abril, el diputado peronista disidente y referente de Encuentro Federal, Miguel Pichetto, expresó su malestar: “Hoy, a las 12 del mediodía, los bloques recibimos las respuestas. Fueron notificados periodistas antes que nosotros. Si vamos a llevar adelante la tarea de repreguntar, me parece que hubiera sido conveniente y adecuado que se manejaran con tiempo. No tiene la culpa el señor jefe de Gabinete de ministros, pero me parece que deben mencionarse estas falencias porque, en el marco de las respuestas, es importante la posibilidad de repreguntar. Nadie pudo leer detenidamente las respuestas”.
Ante esta crítica, Francos respondió: “Quería hacer esta reflexión al final de mi exposición, pero en virtud de las palabras del señor diputado Pichetto la haré ahora. Entiendo que el artículo 101 de la Constitución Nacional establece que el jefe de Gabinete de ministros debe concurrir alternativamente a la Cámara de Diputados y a la Cámara de Senadores una vez por mes. Entiendo que esto ha sido de cumplimiento relativo en el pasado y que a veces se ha cumplido de manera presencial, mientras que otras veces ha sido por escrito. Asimismo, entiendo que no hay una reglamentación del artículo 101 de la Constitución Nacional. Solamente está la reglamentación que cada una de las Cámaras dispuso en sus reglamentos internos. Quiero decir que estas reglamentaciones no son obligatorias para el Poder Ejecutivo. Para el Poder Ejecutivo es obligatorio venir”.
A continuación, agregó: “Las formas en las que concurre tienen que ser reglamentadas en conjunto por el Poder Ejecutivo y por el Poder Legislativo a través de una ley. Es así como se reglamenta la Constitución Nacional. Quiero hacer esta reflexión porque creo que no es razonable este mecanismo que se ha impuesto de formular preguntas. En esta oportunidad se hicieron 4.000 preguntas -varias de ellas repetidas-, de las cuales seleccionamos 2.300 para contestar porque había muchas repetidas. Este mecanismo implica para la Administración una tarea enorme de clasificación y respuesta por organismo, por lo que entiendo que debe haber una vía más razonable para hacerlo en el futuro”.
Por último, propuso: “Por eso, le propongo a esta Cámara, y se lo propondré en su momento también a la Cámara de Senadores, que en conjunto reglamentemos este artículo que, si bien tiene su sentido, la forma en la que se lo está llevando adelante tal vez no sea la más razonable. Señores diputados y señoras diputadas: tampoco hay una norma que diga con qué antelación ni de qué manera tienen que ser respondidas las preguntas. De todos modos, aquí estoy para dar un informe general sobre la gestión de gobierno. Después también responderé las preguntas complementarias que quieran hacer, sin perjuicio de que entiendo que no hay obligación del jefe de Gabinete de ministros de responder más preguntas ni tampoco obligación de responder las que enviaron por escrito”.
