El Gobierno evitó respaldar una resolución que exigía el retiro de las tropas rusas de Ucrania. Legisladores opositores calificaron la decisión como un giro en la política exterior y exigieron explicaciones al Ejecutivo.
El cambio de postura del gobierno argentino en la guerra entre Ucrania y Rusia generó un fuerte debate político. La abstención en la votación de la Asamblea General de la ONU, que exigía a Rusia la retirada inmediata de sus tropas, despertó críticas en sectores de la oposición, que exigieron explicaciones al Ejecutivo.
Damián Arabia, diputado del Pro y presidente del Grupo Parlamentario de Amistad con Ucrania, respaldó la posición del Gobierno y destacó que Argentina siempre ha buscado la paz y el fin del conflicto. «No veo una contradicción en la posición que tuvo nuestro país en la ONU. Es la posición correcta en favor del cese de un conflicto que ya lleva tres años y que se cobró la vida de 500.000 ucranianos. La posición de la Argentina es a favor de la paz, la democracia y la libertad y en contra de la continuidad de esta guerra», afirmó.
Desde la oposición, dirigentes de distintos espacios cuestionaron el cambio de postura. Maximiliano Ferraro, diputado de la Coalición Cívica, solicitó que Arabia convoque a una reunión urgente para que el Congreso exprese su apoyo al pueblo ucraniano. En tanto, el radicalismo presentó un pedido de informes, encabezado por Julio Cobos, quien calificó la decisión de «errática, inconsistente y particular en cuanto a política exterior». Recordó que Milei, en la Cumbre Global por la Paz en Ucrania, había expresado su «máximo apoyo al pueblo de Ucrania» y criticó el viraje diplomático sin explicaciones.

El senador Martín Lousteau también se pronunció en duros términos y calificó la abstención como un «papelón». «Lamentable el papelón de la abstención de Argentina en la Asamblea General de la ONU, validando así la invasión de Rusia a Ucrania y sus atrocidades. Haciendo un seguidismo infantil de Donald Trump en la definición de nuestra política exterior, esta postura nos aleja de nuestros valores y nos muestra como incoherentes ante el mundo», expresó en redes sociales.
Juan Manuel López, de la Coalición Cívica, cuestionó la medida y vinculó el cambio de postura con la relación de Milei con el expresidente estadounidense. «Milei pasó de querer competir con Trump como personaje global a ser su primer alcahuete. Razones inconfesables», sostuvo.

El diputado Christian Castillo, del Frente de Izquierda, ironizó sobre el giro del gobierno y lo atribuyó a la influencia de Trump. «Durante un año Milei se alineó incondicionalmente con el relato de EE.UU. y la OTAN sobre la guerra en Ucrania. Ahora pega de la mano de Trump un salto de 180° y favorece el pacto para repartirse el país entre los yanquis y Vladímir Putin», publicó en redes sociales.
Otros dirigentes también se sumaron a las críticas. Pablo Avelluto, exministro de Cultura, ironizó sobre la decisión del Gobierno al señalar: «Parece que la Batalla Cultural también es contra los países que se defienden de los invasores. Con Ucrania, contra Milei». En la misma línea, Martín Tetaz lamentó la postura oficial y la calificó como «errática e incoherente».

A pesar de las críticas, la Casa Rosada no emitió explicaciones oficiales sobre la decisión. Sin embargo, fuentes cercanas al Gobierno mencionaron que la abstención responde a una «nueva estrategia diplomática», sin brindar detalles. En este contexto, el pedido de explicaciones impulsado por legisladores radicales y de la Coalición Cívica sumó adhesiones de distintos sectores, con el objetivo de que el Ejecutivo esclarezca los motivos detrás del cambio de postura en el escenario internacional.

