El gobernador de la provincia de Buenos Aires brindó su discurso de apertura en el marco del 148° período de sesiones ordinarias de la Legislatura Bonaerense. Herencia, deuda y cooparticipacón, los ejes principales.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, dio inicio al 148° período de sesiones ordinarias de la Legislatura Bonaerense.
Entre sus primeras definiciones señaló que «estamos poniendo en marcha a la provincia» en los 82 días desde que inició el gobierno y que su gestión se va a realizar «desde la ciudad de La Plata».
Un párrafo importante estuvo destinado a dar cuenta de la herencia recibida. Allí remarcó la caída en un 5,1% de la actividad productiva, un 10% de la actividad industrial, el 38,2% en la industria textil, la pérdida de 107 mil puestos de trabajo privados, la caída del poder adquisitivo en un 15,5% y seis millones (38%) de bonaerenses bajo la linea de pobreza. «Fue una política económica consistente y permanente», indicó.
En el mismo sentido, dio cuenta de la caída en la ejecución del presupuesto en áreas como Salud (-16%); Cultura y Educación (-22%), Ciencia (-21%), Vivienda (-16%), Deporte (-35%) y Seguridad (-28%). Como contrapartida, subas en Energía (180%), Transporte (120%) y Servicios de deuda (110%).
En ese contexto, apuntó a que la existencia de dinero en caja, estaría vinculada a la decisión de la gestión anterior de interrumpir pagos a proveedores y el adelantamiento en la recaudación en 10 mil millones de pesos.
En el capítulo de la deuda volvió a explicar que «la estrategia de la Provincia está coordinada con la de Nación; estamos juntos con Alberto (Fernández) y (Martín) Guzmán para salir de una situación dramática». Acto seguido, aclaró que dos tercios de la misma fue contraída por el gobierno de María Eugenia Vidal y que la misma será reestructurada para hacerle frente.
En cuanto a sus 82 días de gestión remarcó en la decisión de abordar tres emergencias: la carcelaria; la suspensión de aumentos tarifarios que contempla la revisión integral de los cuadros tarifarios; y en la cuestión alimentaria, el otorgamiento de cajas navideñas, la repartición de 300 mil kg de alimento y el plan Argentina contra el Hambre con 590 mil asistencias.
Otro de los aspectos positivos que resaltó fue el de la temporada de verano en la rama turística. Explícito el crecimiento del 10% más de turistas en el partido de la Costa que el año pasado y, específicamente un 15,6% de aumento sólo en febrero en Mar Del Plata. A la «mejor temporada turística en la Provincia», lo atribuyó, entre otras cuestiones, al congelamiento del aumento de naftas y peajes; subas en los salarios más bajos; y la aplicación del impuesto país para fomentar el consumo nacional.
Educación. Remarcó la caída de un 85% en la transferencia de Nación a Provincia y la fuerte desinversión. Ejemplificó con la paralización en el pago de los servicios básicos en más de mil millones de pesos en luz y gas desde agosto.
Como contrapartida dio cuenta de la ejecución del programa Escuelas a la Obra en dos mil de los 15 mil establecimientos con problemas, que implicó un gasto de 725 millones de pesos más 223 millones del Fondo Educativo de los Municipios. Además, se refirió a la paritaria de los docentes, a quienes agradeció haber iniciado el ciclo lectivo y les prometió recuperar el poder adquisitivo que han perdido.
Salud. Hizo referencia al «desguace» en la flota sanitaria y que desde el poder ejecutivo se brindaron 45 mil dosis extras de vacunas contra el sarampión y se llevaron a cabo operativos de contención. Todo esto, 1.500 millones de pesos mediante.
Obras. Kicillof indicó que estaban presupuestadas 866 obras por 53 mil millones de pesos, de las cuales hubo un 50% promedio de ejecución. 6% de os 2.400 millones de dolares para obras que se usó de financiamiento.
Coparticipación. Fue uno de los tramos más efusivos del gobernador en la que señaló que «somos la provincia mas rica en volumen, pero tenemos graves problemas estructurales». Comparó los $380 mil millones de presupuesto del año pasado frente a los $350 mil millones que tiene la Ciudad de Buenos Aires a pesar de tener 17 millones de habitantes menos. Así, pidió «terminar con esta situación de inequidad para que podamos atender las necesidades mínimas e indispensables».
Por último, hechó por tierra cualquier proyecto por dividir la provincia y solicitó a las provincias petroleras que incluyan a Buenos Aires dentro de ella, ya que el 80% del petroleo se destina en territorio bonaerense, además de la mayoría de lo que se exporta e importa en esta materia. «Nuestro entramado industrial petrolero tiene que ser partícipe en Vaca Muerta», pidió.
