Las negociaciones siguen intensamente por los cargos clave del Consejo y por la presidencia del Congreso. Kicillof quiere una notoria mayoría de puestos a su favor, para poder tener un Partido ordenado y sin problemas. El cristinismo intenta copar la mayor cantidad de lugares que pueda, pero con mayor intención de ceder.
Tal como se previó durante toda la semana, el Gobernador Axel Kicillof aceptó presidir el Partido Justicialista Bonaerense. Al menos que estas últimas horas de negociación arrojen una catástrofe inesperada, sucederá.
Esas negociaciones tuvieron tres días muy positivos, a pesar de las encendidas discusiones, lo que hizo que el Gobernador se decidiera.
Ahora, los dialoguistas del MDF y los de La Cámpora se encuentran en horas clave para definir el resto de la estructura del Partido en su lista de unidad.
Al dejar trascender la aceptación de Kicillof, los principales referentes del MDF fueron claros: «Acepta, pero no quiere una lapicera sin tinta».
Así, el kicillofismo intenta tener los lugares clave del Consejo del partido, como la vicepresidencia primera y la Junta Electoral, y también la Presidencia del Congreso. Sin embargo, saben que en algo tendrán que ceder.
La Cámpora, contrario a su histórica postura en mesas de negociaciones, tiene una postura más laxa. No está yendo con los tapones de punta, por orden de Máximo Kirchner.
Según dicen sus operadores, el diputado entiende que es un momento trascendental para el país en el que el peronismo tiene que mostrarse fuerte y como una buena opción para el 2027. Que las discusiones tienen que ser fuertes, pero debajo de la mesa.
Así, de hecho, La Cámpora puja para que Mariel Fernández, del Movimiento Evita, sea la Vicepresidenta 1era, con el fin de pagarle al Evita todos los lugares que les soplaron de ambos bandos en los dos cierres de listas del 2027.
Si bien el kicillofismo se juega una última bala para que la fórmula sea Kicillof-Magario, todo parece indicar, al menos al cierre de esta redacción, que en la vicepresidencia primera deberán ceder.
Sin embargo, eso los deja bien posicionados para la discusión por la presidencia del Congreso, que algunos especulaban fuera para Federico Otermín, intendente de Lomas de Zamora. Sin embargo, en las últimas horas y con este giro para Mariel, suena más fuerte que sea un kicillofista. Suena Fernando Espinoza, de La Matanza, lo que también dejaría todo en buenos términos con Magario.
A falta de horas intensas, las negociaciones son nombre a nombre, pero todo se encamina a la unidad del peronismo bonaerense con Axel Kicillof como presidente del PJ.
