La secretaria General de la Presidencia le habría impuesto al PRO un techo del 25 % al armado de listas y excluyó a figuras cercanas al jefe de Gobierno porteño.
La negociación entre La Libertad Avanza (LLA) y el PRO para definir las listas de candidatos es uno de los temas políticos más importantes de los dos espacios de cara a las elecciones. En una de las reuniones, Cristian Ritondo le habría llevó un borrador con nombres para ocupar el 50 % de la boleta, pero Karina Milei le habría puesto un freno: el PRO solo podrá acceder a un 25 % del total y quedarán afuera todos los referentes alineados con Jorge Macri.
El titular del PRO bonaerense había elaborado el pedido tras mantener reuniones con diputados e intendentes en la sede del partido, ubicada en Balcarce al 400. Allí, los dirigentes macristas buscaron hacer pesar su estructura en la provincia de Buenos Aires, donde retienen 12 intendencias, 13 bancas en la Legislatura y 35 diputados nacionales. Sin embargo, el planteo encontró resistencia de parte de la secretaria General de la Presidencia.
De acuerdo con esta versión que circuló en medios de comunicación y un alto dirigente de LLA confirmó a LaNoticiaWeb sobre el pedio del PRO de ocupar el 50 % -aunque otras fuentes lo negaron-, Karina no solo habría reducido a la mitad el porcentaje pretendido por los amarillos, sino que también estableció un límite explícito para los candidatos del entorno del jefe de Gobierno porteño.

Incluso, la secretaria General de la Presidencia habría dejado en claro que la restricción se aplicará no solo a las listas nacionales de octubre, sino también a las seccionales bonaerenses para las elecciones del 7 de septiembre.
Este desacuerdo no sorprendió a los protagonistas. Desde el sector amarillo lo interpretan como una continuación del enfrentamiento que ya se evidenció durante la campaña porteña, donde el PRO fue desplazado al tercer lugar tras la victoria de Manuel Adorni.

El propio Javier Milei aportó al clima tenso, negándole el saludo a Jorge Macri en el tedeum y calificándolo como «traidor» por haber contratado al consultor catalán Antoni Gutiérrez-Rubí, asesor de Sergio Massa en 2019.
«Nosotros defendemos nuestra posición y lo que tenemos, pero nos plantearon un escenario complicado que no sabemos cómo termina», reconoció un dirigente clave del PRO. Con las listas aún sin definir y las tensiones lejos de aplacarse, el escenario hacia septiembre promete más capítulos de disputa interna.
Donde sí hay principio de consenso entre violetas y amarillos es en dar a conocer una fusión partidaria en septiembre y una lista cien por ciento violeta con integración de dirigentes de otros espacios para octubre. Es decir, en la madre de todas las batallas, los Milei aplicarían la estrategia utilizada en Chaco, donde con un socio distinto (N.d.R.: la UCR) consiguió relegar al peronismo provincial.
