El jefe del bloque libertario fue ignorado por la Secretaria y hermana de Javier Milei después de pedirle una reunión con el Jefe de Estado. «Yo soy un hurón, y no considero que sea un nido de ratas«, fueron algunos de los dichos que manifestó el funcionario y desató la ira de los hermanos Milei.
El jefe del bloque libertario en la Cámara de Diputados, Oscar Zago, refutó a Javier Milei y aseguró que el Congreso no es «un nido de ratas», como sostuvo el presidente.
Tras la caída de la «Ley Bases», el presidente de la Nación trató de «basura» y «traidores» a los diputados «dialoguistas«, a quienes incluyó en lo que él denomina como la casta política.
«Una vez que dejaste de ser cordero y te convertiste en un león no vas a volver a ser cordero. Y eso el 56% de los argentinos lo vio y se despertó. Y por la lógica del sistema electoral todavía no tenga (el Gobierno) esa representación en ese nido de ratas que es la Cámara de Diputados o el Congreso de la Nación«, afirmó Milei.
Consultado sobre este tema, Zago respondió: «Yo no dije que es un nido de ratas, soy un hurón nada más. Soy un hurón humano, no me meto en las cloacas. Yo no considero eso (que sea un nido de ratas)», agregó en una entrevista radial.
Más tarde, el diputado brindó otra entrevista y detalló: «A mí no me dijo (rata), que cada uno se ponga el saco que se tiene que poner«, indicó el legislador. «Yo en el horóscopo de animales soy hurón. Los hurones son enemigos de las ratas. Yo no estoy para cazar ratas, estoy ahí (en el Congreso) hace 70 días y por ahora no tengo ninguna rata para cazar ni nada por el estilo«, agregó.
«El hurón es peligroso porque caza muchas ratas. Pero cuando va muy seguido hay una viveza de las ratas hembras que lo enamoran, y cuando lo enamoran deja de cazar ratas y se transforma en una rata más. Por eso yo no cazo ratas«, explicó Zago a modo de metáfora.
«Si hay alguno que se siente ratas que se ponga el saco y que salga a decirlo. El que contesta es porque se sentirá afectado«, dijo Zago en respuesta a los opositores que se quejaron de las palabras del presidente. «A algunos les gustan (las ratas). Por ejemplo, los chinos las tienen de mascota. Yo no tendría una rata de mascota», finalizó.
Estos dichos de Zago vienen de la mano de varios cuestionamientos que está recibiendo como jefe de bloque libertario en la Cámara de Diputados y ya hicieron eco en la Casa Rosada. Un legislador libertario declaró que el ex diputado radical le pidió una reunión a Javier Milei, pero el Presidente lo derivó con su hermana Karina quien no habría respondido al mensaje de Zago. «Le clavó el visto al Hurón«, comentó la fuente.
Sumado a esto, la crisis se profundizó en estos últimos días ante la falta de conducción que marcan los diputados: «No hay línea«, remarcan. Es por esto que Zago intentó conversar con Milei.
Sin embargo, según un diputado del bloque, la hermana del Presidente trabaja codo a codo con el titular de la Cámara Baja, Martín Menem.
Desde la LLA están sopesando la idea de que se formalice el cargo de vicepresidente de bloque para ordenar y despejar el desconcierto. La dificultad que se les presenta es que pocos son los que se animarían a llevar a cabo esa tarea cuando el Poder Ejecutivo tiene como premisa ignorar al resto de los funcionarios y con un presidente que considera al Congreso como un nido de ratas.
En las últimas horas, un grupo de legisladores respaldaron al puntano Carlos D’Alessandro para asumir el rol de vicepresidente. Entre sus atributos se consignan la capacidad de hablar con distintas bancadas pero también la de hacer las críticas más crudas al gobierno que integra. Por caso, afirmó en una entrevista radial que «la gente no va a aguantar 100 días» con la actual política económica en curso.
Como si no fuera suficiente, la situación de Zago se ve comprometida también por un ajuste al alza de contratos para asesores, dividiendo en dos una categoría A3 y tomando a dos empleados por 600 mil pesos cada uno. Para concretar el trámite, dejó trascender la diputada Alida Ferreyra, había que hablar con el secretario del titular del bloque, algo natural en el ámbito parlamentario.
La tensión entre los diputados escaló tras el fracaso de la ley ómnibus y, pese a la reunión de bloque que organizara Zago al día siguiente del porrazo parlamentario, sus colegas le vaciaron la convocatoria: de los 38 miembros, solo concurrieron 25.
En aquella ocasión, la diputada Lourdes Arrieta planteó que se iría de la bancada y constituiría su propio monobloque. «Que se doble pero que no se parta, tengamos madurez«, le contestaron para que no diera el portazo.
