La hermana del Presidente busca formalizar a La Libertad Avanza como partido para controlar el armado de las listas; los coletazos que hicieron peligrar la unidad y la jefatura de bloque de Oscar Zago.
Tal como lo explicó el presidente Javier Milei, su hermana, Karina, es una pieza clave en la toma de decisiones del Gobierno nacional. Tal es así, que el mandatario sostuvo que es parte del principal triangulo de confianza, junto a su asesor Santiago Caputo.
Como es sabido, la secretaria General de la Presidencia y hermana del primer mandatario se mueve en sintonía con el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, en la agenda legislativa, que a tenido resultados adversos hasta hora para el oficialismo.
En paralelo, la estrategia electoral en la que trabajan Karina y Menem para 2025 genera chispazos entre los diputados libertarios, que el miércoles pasado protagonizaron una tensa reunión donde se trató, sin éxito, de correr a Oscar Zago de la conducción de la bancada.
La intención de la mesa chica del Presidente es concretar su formalización como partido para ganar terreno en la conformación de las próximas listas, donde se buscará robustecer su peso en el Congreso. Esta estrategia choca con la cohesión de la bancada libertaria, donde conviven referentes de estos otros espacios que pujan por no perder relevancia en sus pagos chicos.
Zago, referente del MID en la ciudad de Buenos Aires, es uno de ellos. El jefe del bloque de LLA en Diputados cosecha cuestionamientos a su conducción desde el traspié del proyecto de ley ómnibus. Una porción de su tropa le critica la forma en que ejerce el liderazgo, la falta de diálogo con el Poder Ejecutivo y una “mala comunicación” hacia dentro de la bancada. Se le suma un vínculo rasposo con el presidente de la Cámara, con quien se profesan desconfianza mutua.
“Reclaman las delegaciones de PAMI y Anses en sus provincias, pero eso lo manejan en la Casa Rosada”, retrucaron cerca de Zago, en relación con las críticas que obtuvo. El jefe del bloque oficialista tuvo que coordinar el miércoles pasado una reunión de urgencia en el Salón Blanco de Diputados, donde recibió una fuerte embestida. Fue pedida la noche anterior por un conjunto de rebeldes a través del grupo de WhatsApp del espacio, quienes propusieron al legislador cordobés, Gabriel Bornoroni, como su reemplazo.
Bornoroni, presidente de la comisión de Legislación General, trabajó codo a codo con Menem durante el tratamiento del proyecto ómnibus y ganó terreno en las filas libertarias. El día anterior a la reunión de bloque había viajado junto al presidente de la Cámara y Karina Milei a su provincia, donde participaron de una audiencia en los Tribunales Federales para conformar a LLA como partido.
La estrategia para correr a Zago de la conducción del bloque y ubicar allí a Bornoroni, no obstante, quedó trunca. Las dudas respecto del aval del Presidente de avanzar en una modificación de este tipo en medio de una tensa negociación con la oposición por el nuevo proyecto de “Ley Bases” fue el primer freno. Quien más insistió con esta pregunta fue la legisladora Marcela Pagano, que destacó que sin su aval no avanzaría con ningún cambio de autoridades.
Dentro del bloque, a Zago lo respaldan quienes retienen el sello de los partidos que conformaron la coalición electoral libertaria. Se trata, entre otros, del Partido Demócrata, Unite, el Partido Libertario, Tercera Posición, Fuerza Republicana, la Unión Celeste y Blanco, el Partido Fe y el Partido Renovador Federal. Al margen de esta discusión se mantuvo el nuevo integrante, José Luis Espert, quien ni siquiera dio el presente en la reunión.
