El esquema transitorio del Gobierno duró apenas tres días, favoreció a las cerealeras y desató críticas incluso en el diputado de La Libertad Avanza.
La decisión del Ejecutivo de implementar retenciones cero para la liquidación de granos, con el objetivo de captar 7.000 millones de dólares, generó un fuerte revuelo en el sector agropecuario. El beneficio alcanzó a las grandes cerealeras, pero generó el malestar en los propios productores, entre ellos el diputado y primer candidato de La Libertad Avanza en la Provincia, José Luis Espert.
En declaraciones radiales, Espert admitió su disgusto por la medida: «Entiendo el enojo. ¿Me gustó? No, no me gustó. Yo vendí todo lo que tenía que vender con mis hermanos, que trabajamos en el campo, con retenciones al 26%».
La reacción se dio en medio de jornadas de inestabilidad cambiaria, tras una semana en la que el Gobierno había utilizado 1.100 millones de dólares para sostener el tipo de cambio.
El legislador, sin embargo, intentó relativizar la controversia al destacar que «el medio vaso lleno es mucho más grande que el medio vaso vacío y es que este es un Gobierno que por primera vez en 30 años reduce las retenciones agropecuarias«.
En ese sentido, recordó: «Hoy las retenciones a la soja son 7 puntos menores a las que teníamos cuando asumió el presidente Milei».
A pesar de resaltar la voluntad del Ejecutivo de disminuir la presión tributaria, Espert volvió a remarcar la bronca que comparten los productores. «Separemos el enojo que muchos productores tenemos por no haber podido vender la soja con cero retenciones con la decisión estratégica de un Gobierno que va a terminar con las retenciones porque creemos que no deberían existir, porque es ridículo cobrarle un impuesto a un sector que genera divisas para el país«, señaló en radio Mitre.
La medida, impulsada por el ministro Luis Caputo, fue interpretada como un recurso de emergencia para hacerse de dólares. En menos de tres días, las cerealeras registraron declaraciones juradas de exportación por los 7.000 millones que buscaba la Casa Rosada, aprovechando la ventana de retenciones cero.
