El Jefe de Gobierno buscará gobernabilidad en la legislatura desde los acuerdos partidarios. Restará definir si reedita JxC o se alía a LLA.
El viernes pasado, el PRO acordó en un congreso partidario que el espacio republicano irá en una alianza en las próximas elecciones, si bien no se habló explícitamente de otro partido, se sobreentiende que se refiere a La Libertad Avanza. Este contexto, incomoda particularmente a Jorge Macri, que a pesar de haber pasado los comicios en la Ciudad, deberá trabajar bajo la sombra del acuerdo en PBA.
La irrupción de La Libertad Avanza en la Ciudad de Buenos Aires, obligó al oficialismo a reconfigurar sus estrategias, con una relación tensa desde el principio, Jorge Macri se vio casi obligado a confrontar con el espacio libertario a tal punto de desdoblar las elecciones para no cerrar un acuerdo con los violetas en mayo. En este contexto, la derrota electoral del 18 de mayo lo puso entre las cuerdas al partido liderado por Mauricio Macri que avanzó en una serie de modificaciones estructurales con el fin de volver a enamorar a su electorado.
El pasado 31 de mayo, el propio jefe de gobierno porteño encabezó un acto para anunciar cambios estructurales en su gestión, esto como respuesta al 15% obtenido en las elecciones locales que lo ubicaron en el tercer lugar detrás de La Libertad Avanza y el peronismo. Entre los anuncios sorprendió la reforma y simplificación del Estado, una política impulsada desde el Ejecutivo nacional por Federico Sturzenegger. Una señal de alineamiento.
Además anunció cambios en el gabinete como la salida del Catalán Gutiérrez Rubí, el desplazamiento de Cesar «Tuta» Torres y la designación de Ezequiel Sabor como Secretario de Gobierno.
En este contexto y mientras busca impulsar una serie de proyectos clave en una legislatura que le será adversa desde diciembre, Jorge Macri evalúa la continuidad de la alianza en provincia de Buenos Aires con La Libertad Avanza o impulsar una suerte de Juntos por el Cambio 2.0, y cerrar acuerdos con el radicalismo y otros sectores con los que históricamente mantuvo buena relación.
En este contexto, trascendió la última semana un acercamiento entre Jorge Macri y Daniel Angelici, histórico armador del radicalismo. El «Tano» negocia la incorporación de dos legisladores afines en la Ciudad.
Para lograrlo, se impulsó la candidatura de Waldo Wolff como diputado nacional, lo que permitiría el ingreso de Lautaro García Batallán, hombre de Angelici, a la Legislatura porteña. También se especula con la renuncia de figuras como Laura Alonso y Silvia Lospennato, lo que abriría espacio para otros nombres vinculados al operador radical.
