El ministro destacó la llegada de vehículos de alta gama mientras el sistema de colectivos enfrentó recortes, deudas y advertencias de paralización.
El sistema de transporte en el Área Metropolitana de Buenos Aires atravesó una jornada crítica. Miles de usuarios padecieron demoras y esperas extensas por la reducción de frecuencias. En ese contexto, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, publicó un mensaje que generó polémica.
El funcionario celebró la importación de dos vehículos de alta gama. “Que bueno es ver la libertad en acción. Esperemos que haya más, mucho más, de esto: más modelos, más diversidad, más competencia”, escribió en redes sociales. Su mensaje circuló mientras los canales de noticias mostraron imágenes del colapso del servicio de colectivos en la Ciudad y el conurbano.
La publicación incluyó la referencia a un artículo especializado que informó que “se patentaron dos Xiaomi YU7 bajo el régimen de importación de autos para particulares. El auto que fabrica la marca de celulares y artículos electrónicos es conocido como la «Ferrari china»”.
La reacción del ministro quedó en contraste con una crisis creciente en el transporte público, marcada por la falta de recursos y la incertidumbre en el sector. Empresas de colectivos redujeron servicios por problemas financieros. Los operadores señalaron dificultades para afrontar salarios y alertaron sobre posibles interrupciones en los recorridos.
Desde el sector empresario apuntaron a la falta de actualización de subsidios y al aumento de costos. Marcelo Pasciuto, director de la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires, explicó la situación: “Al subir tanto el combustible y tampoco girar el monto del 60% de subsidio que se giran los primeros días hace inviable el tema. Incluso hoy las empresas no tienen para pagar los sueldos de mañana, que es el cuarto día hábil”.
El panorama se agravó con la incertidumbre sobre la continuidad del servicio. “Que mañana funcione el transporte depende de que entreguen gasoil, que los bancos den descubierto y que colabore el sindicato, sino mañana no se qué empresa va a trabajar”, afirmó Pasciuto.
Además, el dirigente empresario cuestionó la falta de diálogo con el Gobierno nacional. “Ninguno organizó una mesa de trabajo para buscar una solución”, indicó.
La tensión entre el discurso oficial y la realidad del transporte dejó expuesta una crisis sin respuesta inmediata, en un escenario que impactó de lleno en millones de pasajeros del AMBA.
