Alberto Baños sorprendió al Comité contra la Tortura al poner en duda la cifra de 30.000 detenidos-desaparecidos y acusar a los organismos de derechos humanos de impulsar denuncias falsas. La intervención alteró por completo la evaluación prevista sobre la situación argentina.
El paso de Alberto Baños por el Comité contra la Tortura dejó una escena inédita. El secretario de Derechos Humanos viajó a Ginebra para exponer sobre temas vinculados al uso de la fuerza, el sistema penitenciario y la situación del espacio cívico, pero eligió otro rumbo. Cuestionó el número de desaparecidos durante la dictadura y encendió una controversia internacional inesperada.
La exposición provocó desconcierto entre los expertos. Baños aseguró que la cifra histórica surgió de una construcción política. “No podemos ser ingenuos (sobre) cómo se arribó a ese número, porque, además, quien lo ideó lo dice públicamente”, afirmó frente al comité al mencionar el relato de Luis Labraña. Más tarde agregó: “A partir de que ese número no puede ser negado porque entramos en el negacionismo, la verdad no les interesa en absoluto. El tema es cuestionar a la República Argentina”.
La delegación argentina incluyó a Julián Curi y Diego Goldman, dos funcionarios vinculados al Ministerio de Seguridad. Baños tomó la palabra desde el inicio y propuso una lectura amplia del período de violencia política. Sostuvo que existieron más de mil muertos por acciones guerrilleras y reclamó un reconocimiento estatal para ese universo. También señaló: “Los hacedores de la memoria no los han tenido en cuenta. Sus deudos no han cobrado leyes reparatorias. No hay monumento que los recuerde ni juicios que juzguen a sus victimarios”.
El funcionario apuntó además contra los organismos de derechos humanos. Aseguró que enviaron “información falsa” al CAT y que buscaban instalar una narrativa para perjudicar al Gobierno. “El 10 de diciembre de 2023, a horas de haber asumido el Presidente Milei la presidencia de la Argentina, más de 100 organizaciones no gubernamentales poco menos que se juramentaron hacerle la vida imposible al gobierno argentino e ir a todos los organismos internacionales denunciando y cuestionando las políticas públicas de la nueva gestión”, sostuvo sin presentar pruebas.
Baños defendió la política oficial bajo la idea de una “memoria completa”. Rechazó la existencia de retrocesos y lanzó críticas a la gestión anterior. “La justicia es la que los está cercando, la que los está encarcelando por haber probado actos de corrupción, la que está reclamando que devuelvan los dineros mal habidos”, expresó al referirse al kirchnerismo.
El clima se tensó cuando el comisionado Jorge Contesse le recordó al secretario que el comité actuaba con independencia. “No nos ponemos a disposición de maniobras ni queremos atacar a un país”, advirtió. Claude Heller, presidente del CAT, señaló que el organismo analizaba información de distintas fuentes para evaluar el caso argentino.
La respuesta de Baños no redujo el nivel de fricción. Acusó al comité de funcionar como un tribunal y habló de una “colonización ideológica” dentro de la ONU. La presentación dejó al Gobierno en el centro de una polémica que volvió a abrir el debate por los desaparecidos en un ámbito internacional sensible.
La agenda continuará la semana siguiente, cuando Baños exponga ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
