El jefe de Gobierno porteño había anticipado que la oposición rechazaba la convocatoria, aunque Gerardo Morales llegó a un acuerdo con Alberto Fernández para enviar funcionarios locales. El lunes o martes próximo, el jujeño participará de una nueva reunión junto con Rodolfo Suárez y Gustavo Valdés.
El Gobierno destacó el «marco institucional» de la reunión a la que fueron convocados este miércoles los gobernadores con el ministro de Economía, Martín Guzmán, para abordar detalles de la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI), y advirtió que «no hay excusas» para ausentarse, en réplica a lo que anticiparon los mandatarios de Juntos por el Cambio (JxC).
La portavoz de la Presidencia, Gabriela Cerruti, afirmó en declaraciones a Télam que «lo más razonable es que los gobernadores de todas las provincias estén en este marco institucional al cual han sido convocados, ya que tantas veces hablan del diálogo y consenso y de la necesidad de tratar entre todos los temas de Estado«.
El ministro de Economía, Martín Guzmán, recibirá a la gran mayoría de los gobernadores y gobernadoras para dar detalles de la negociación con el FMI. Tanto el ministro como el presidente Alberto Fernández hablaron durante todo el día con los gobernadores radicales para intentar revertir la posición que habían tomado de no concurrir y finalmente lo consiguieron. Accedieron como pedía Juntos por el Cambio a separar la reunión de los gobernadores de la de los empresarios y sindicalistas y a tener otro encuentro con los jefes de bloque. Pero nada fue suficiente para el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, calificó la reunión de poco «seria» y de «política» y dijo que no irían.
Lo dejó en offside el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, que negoció con el Presidente para que vayan funcionarios de las provincias radicales el miércoles y los gobernadores irán la semana que viene a otro encuentro con Guzmán. De esta forma, Larreta volvió a quedar solo, como cuando se firmó el pacto fiscal.
El objetivo es mostrar un frente interno lo más sólido posible en una negociación que, a nivel internacional, presenta serias dificultades. Tras rechazar el Presupuesto 2022, Juntos por el Cambio resolvió hacer lo contrario: los tres gobernadores radicales y el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, emitieron un comunicado en el que cuestionaron que en la misma reunión hubiera también empresarios y sindicalistas lo que la tornaba una «reunión política», dijeron y que no se diera con los jefes de bloque en el ámbito del Congreso.
Desde el Gobierno hicieron un esfuerzo por volver a explicar lo obvio: señalaron que el problema de la deuda con el FMI «no es de un Gobierno sino de la Argentina». También señalaron que todos los sectores de la producción y el trabajo deben estar al tanto de una negociación que, más pronto que tarde, los afectará. «La negociación con el FMI es una negociación geopolítica, es decir de un Estado Nación con más de 190 estados nación. «Una negociación de tales características se realiza desde una posición de mayor fortaleza para la República cuando se busca construir apoyos internos amplios», indicaron.
