El juez no haría lugar al pedido del fiscal y pondría en suspenso su regreso a nuestro país: la joven enfrenta un proceso judicial con expectativa de una condena de hasta 15 años de prisión en una cárcel de Río de Janeiro.
La situación que habría detonado al juez de la causa, fue la intervención del cónsul argentino en Río de Janeiro, Jorge Enrique Perrén, quien —según revelan fuentes de Cancillería— actuó bajo fuertes presiones. El canciller Pablo Quirno, visiblemente alterado, insistió en que Argentina debía involucrarse: “Intervengamos nosotros, no podemos quedar afuera”.
En consecuencia, se convocó una conferencia de prensa en el consulado argentino durante la mañana, lo que terminó exacerbando al juez. El magistrado consideró que el Estado argentino no debía interceder en el proceso y criticó duramente la actitud que hace quedar mal a Brasil. Como resultado, resolvió no dar lugar al pedido del fiscal.
