Desde el entorno de Ghi rechazaron cualquier lectura política de los desplazamientos.
El intendente de Morón, Lucas Ghi, avanzó con nuevas designaciones en su equipo de gobierno. La inclusión de figuras que respondan directamente a su conducción política el desplazamiento de perfiles cercanos a Nuevo Encuentro recrudece la interna peronista en el distrito. En total, ya salieron 65 funcionarios ligados al sabbatelismo.
Entre los cambios más destacados se encuentra el regreso de Guillermo Pascuero al Ejecutivo local. El ex funcionario de los gobiernos de Martín Sabbatella y Ramiro Tagliaferro asumió nuevamente como secretario, en un rol estratégico dentro del esquema del luquismo. Pascuero se alejó de la política durante varios años y trabajó en el sector privado, donde ocupó un cargo gerencial en la empresa Urbaser. Ahora volvió al gobierno municipal con el respaldo directo del intendente.
Otro de los movimientos fuertes fue la designación de Tomás Balestrini como subsecretario de Relaciones con la Comunidad. Balestrini reemplazó a Leticia Guerrero, referente del Nuevo Encuentro, quien regresó al Concejo Deliberante tras ser apartada de la gestión. Desde el espacio que lidera Sabbatella interpretaron ese desplazamiento como un gesto de ruptura. “Hay una decisión estratégica de debilitar la estructura del líder kirchnerista”, señalaron fuentes cercanas al sabbatelismo.
En el mismo sentido, el Ejecutivo también nombró a Hernán Suárez como subsecretario de Cultura y sumó a Ezequiel Solano al frente de la UGC 2 de Haedo, en reemplazo de Juan Ignacio Murphy. En las últimas horas también se confirmaron otros recambios en las Unidades de Gestión Comunal: Mariano Achinelli quedó a cargo de la UGC 9 y Pablo César Reinoso fue designado en la UGC 12.
Además, el gobierno municipal integró nuevas figuras en áreas sensibles. Claudia Sandra Marisa García asumió como directora de Adultos Mayores, mientras que Alejandra González quedó al frente de Atención al Vecino y Ciudadanía.
Desde el entorno de Ghi rechazaron cualquier lectura política de los desplazamientos. «No es una caza de brujas ni nada por el estilo. Los que dejan sus cargos son funcionarios que no funcionan o aquellos que no acompañan la institucionalidad, ya que el que manda es el intendente», aclararon voces del oficialismo.
El reordenamiento del gabinete reavivó las tensiones internas en Unión por la Patria a nivel local. Las diferencias entre Ghi y Sabbatella ya salen a la superficie y configuran un escenario de competencia abierta de cara a las próximas elecciones. La vieja guardia que acompañó al exintendente entre 1999 y 2007 hoy se encuentra fragmentada. Algunos de sus integrantes, como Adrián Grana y José Campagnoli, ya forman parte de la mesa chica del luquismo.
La pulsada política que comenzó en Morón también refleja el clima interno del peronismo provincial. El vínculo entre los dos sectores arrastra heridas personales y disputas que superan lo partidario. La ruptura parece cada vez más cercana.
