El diputado de Fuerza Patria cuestionó el proyecto del Gobierno para eliminar las PASO, denunció contradicciones en la iniciativa y advirtió que responde a una estrategia política en medio de la tensión con la oposición.
El diputado nacional Sebastián Galmarini cuestionó con dureza el proyecto de reforma electoral que el Gobierno busca enviar al Congreso y que incluye, entre otros puntos, la eliminación de las PASO. La iniciativa fue anunciada por el presidente en redes sociales como parte de un paquete para modificar el sistema político.
A través de un mensaje público, Galmarini desestimó los argumentos oficiales y reclamó que el Ejecutivo priorice otras problemáticas. “Hay temas urgentes que resolver”, planteó, al tiempo que puso en duda los beneficios de los cambios propuestos.
El legislador, referente de Fuerza Patria y vecino de San Isidro, sostuvo que detrás de la iniciativa hay una motivación política más que institucional. En ese sentido, remarcó que el problema del oficialismo no radica en las reglas electorales sino en el respaldo social: “Los que cambian son los argentinos”, deslizó.
Uno de los ejes centrales de su crítica fue la posible eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. Según planteó, la medida podría apuntar a fragmentar a la oposición y alterar la dinámica interna de los partidos. También cuestionó la falta de definiciones sobre cómo se seleccionarían los candidatos en un eventual nuevo esquema, sugiriendo que podría derivar en decisiones discrecionales.
Galmarini además marcó inconsistencias en la postura del oficialismo respecto de reformas anteriores, especialmente en relación con el uso de la boleta única y la organización de los calendarios electorales. Para el diputado, hay un cambio de criterio según la conveniencia política del momento.
En el tramo final de sus críticas, vinculó la incorporación del proyecto de “ficha limpia” a una estrategia para negociar apoyos legislativos, particularmente con sectores del PRO, en medio de un escenario político que describió como inestable para el Gobierno.
El cruce se inscribe en un clima de creciente tensión entre el oficialismo y la oposición, donde la discusión por las reglas electorales vuelve a ocupar un lugar central en la agenda política.
