El Gobierno que venía a terminar con la casta y la corrupción debe defenderse hoy aferrado a uno de los apellidos más vinculados con la casta y la corrupción en la Argentina: Menem. Uno de los integrantes de esa familia, Eduardo, alias «Lule», el más estrecho colaborador de Karina Milei, está como nunca antes apuntado por el escándalo de los audios.
Tanto, que entre la noche de este lunes y la mañana de este martes, empezaron a crecer fuertes versiones de que habría un video del funcionario, manejando un auto de altísima gama, junto a uno de los empresarios investigados por presuntas coimas.
Video
Hasta entrada la noche, no se había difundido. Sin embargo, partir de esas versiones, Clarín consultó si había posibilidades de desplazamiento para «Lule» Menem y una alta fuente del Gobierno respondió: «No. Por ahora, al menos». Esa misma fuente, días atrás, había sido mucho más contundente ante un rumor de desplazamiento del ministro de Salud, Mario Lugones.
El remate de la frase («Por ahora, al menos») da cuenta de la crisis que sacude al oficialismo desde hace una semana, cuando se conocieron los primeros audios atribuidos a Diego Spagnuolo, extitular de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), donde menciona a este Menem y a Karina Milei, como receptores de supuestos sobornos de parte de la droguería Suizo Argentina, una de las principales proveedoras del organismo.
En lo formal, «Lule» es subsecretario de Gestión Institucional de la Presidencia, bajo el ala de Karina. Para la política, es mucho más que eso: oficia como mano derecha de la secretaria. No hay manera de que su eventual salida no afecte a la hermana del Presidente.
Además de la denuncia por los audios vinculados a la ANDIS, «Lule» ya venía salpicado por acusaciones de maniobras irregulares en dependencias del PAMI y la ANSeS que manejan dirigentes que le responden. Un supuesto esquema extendido de recaudación ilegal a través de proveedores. Típico de la casta.
También los Menem fueron apuntados por presuntamente manejar ellos mismos, a través de terceros, empresas que les proveen servicios a entes públicos, como la seguridad del Banco Nación. Otro clásico negocio de la política.