El exministro de Educación de la Nación expresó a LaNoticiaWeb que “el descontento no es con la cuarentena, sino con pretender sacar ventajas indebidas” con otros temas, como la reforma judicial. Este portal habló con el exministro de Macri y Vidal luego de las marchas del lunes en distintos puntos del país. Primera parte de la entrevista.
Alejandro Finocchiaro fue ministro de Educación de Mauricio Macri en Nación y de María Eugenia Vidal en Provincia de Buenos Aires. En 2019 fue candidato a Intendente de Juntos por el Cambio en La Matanza, pero no logró romper la hegemonía del peronismo en ese distrito.
Luego de las marchas del lunes en distintos puntos del país, LaNoticiaWeb habló con Finocchiaro sobre el momento social y político que vive Argentina.
Si bien las candidaturas del 2021 quedan lejos, ¿se te va a encontrar trabajando en el territorio de La Matanza o más con los equipos técnicos de Juntos por el Cambio a nivel provincial o nacional?
Estamos trabajando fuertemente en La Matanza y también estamos trabajando fuertemente en el partido. Uno no descarta lo otro. Pero sí tenemos que pensar que tenemos que conformar una propuesta que salga de la gente. Eso fue lo que nos hizo ganar la elección de 2015. Construir de abajo hacia arriba, y de forma colectiva. Después habrá lugar para discutir quiénes nos representan en las candidaturas. Pero es secundario. Si no podemos representar a aquel que nos votó –y también a parte de quienes no nos votaron- entonces lo demás será anecdótico. Estoy contento por el funcionamiento de JxC. Después de salir del gobierno, seguimos teniendo un trabajo común. Con diferencias, pero las arreglamos de forma democrática y civilizada, como corresponde. Eso habla de un espacio político que puede tener varias miradas sobre un tema. Y sentarse a definir cuál es la mejor.
¿Qué mirada tenés sobre la marcha que hubo el lunes?
Todas las opiniones son respetables. Entiendo a Larreta, a Santilli, a Jorge Macri, a Grindetti, a Valenzuela, a Garro, entiendo a los gobernadores del espacio. Ellos tuvieron preocupación por el esparcimiento por el tema del COVID-19. También entiendo que haya otros dirigentes de JxC, con otras funciones, que hayan ido. Yo no fui por motivos personales, pero comparto plenamente esta lógica de mostrarle al gobierno que hay un fuerte descontento. No con la cuarentena, sino con pretender sacar ventajas indebidas de la cuarentena. La sociedad, de alguna u otra manera, decidió darle un viso de credibilidad allí en el principio del aislamiento. Pero no para intentar quedarse con una empresa privada, no para reformar el sistema judicial, no para que largaran a miles de presos. Para esos temas no se les dio carta blanca. Y por eso la gente se manifestó.
Esas iniciativas que vos mencionás, son proyectos que no sorprenderían del peronismo o del kirchnerismo. En otro momento quizá también presentaban esas iniciativas.
Lo hacen en momentos de cuarentena. La reforma judicial es importante y tiene que estar en agenda. Pero no se puede aprovechar el momento, aprovechar que no se puede dar un debate en comisión como el que merece. Es un tema a resolver, pero hoy la prioridad tiene que ser trabajar para cuidar a la sociedad del coronavirus. El jefe de gabinete y los ministros no quieren que hayas marchas. Le damos un consejo fácil: no sigan provocando a la sociedad con esos temas que te mencioné. Primero se debate, toda la sociedad se entera y después se votará.
Las opiniones en torno a la cuarentena difieren entre los dirigentes con roles ejecutivos y quienes no cumplen un rol así.
No soy epidemiólogo, hay cosas que no voy a responder. Pero una vez decretada la cuarentena y tomadas las medidas más urgentes, este gobierno tenía que haber construido un consenso y una mesa con más miradas que la de los epidemiólogos. Asistentes de desarrollo social, economistas, empresarios grandes y pequeños, psicólogos. Empezar a pensar en una lógica de salida. La gran angustia que hoy tiene la sociedad es que solo se espera que cada 15 días el presidente aparezca para decir que todo sigue igual. Hacía calor cuando empezó todo, después cayeron las hojas, ha venido el frío y ahora ya va empezando a calentarse el tiempo de vuelta. Falta un mes para la primavera, y la sociedad solo ve que cada 15 días el presidente aparece para decir que todo sigue igual.
