La exfuncionaria y dirigente social relató en Radio con Vos el violento allanamiento en su casa de La Cava, San Isidro, donde tanto ella como sus hijas fueron agredidas por efectivos de la Policía Bonaerense.
Luego de que el dirigente social Juan Grabois denunciara públicamente un violento operativo policial en la casa de la ex titular del Fondo de Integración Socio Urbana (FISU), Fernanda Miño, la propia dirigente brindó detalles sobre lo sucedido en su vivienda de La Cava, San Isidro. T anto ella como sus hijas fueron víctimas de agresiones físicas y verbales por parte de la Policía Bonaerense durante un allanamiento que, asegura, fue llevado a cabo con un uso excesivo de la fuerza.
«Entramos a mi casa y a los 10 minutos, con mucha violencia, rompieron el portón, le pegaron a mi hija y la tiraron al piso», relató Miño en una entrevista con Radio con Vos. «Les pedí que no le peguen, que no la lastimen, pero uno de los policías entró con un escudo, me apuntó con un arma y luego me pegaron, me agarraron de los pelos y me tiraron al piso», añadió, visiblemente afectada por lo ocurrido.
El allanamiento, que se realizó en la noche del lunes, habría sido en el marco de una investigación por el supuesto robo de una moto, pero Miño criticó la falta de explicaciones claras durante el procedimiento. «Solo decían: ‘Es un allanamiento’, esa fue la única explicación que dieron hasta que finalmente dijeron que se trataba del robo de una moto. Pero después de la violencia, los golpes y los insultos, uno no tiene mucha claridad para responder», señaló.
Miño también compartió el impacto emocional que el operativo tuvo sobre sus hijas más pequeñas. «Llegamos a casa después de una actividad con Ofelia Fernández, y de repente todo fue muy difícil. Mis hijas, que son chicas, se tiraron al piso asustadas. No hubo resistencia de nuestra parte, no estábamos haciendo nada, simplemente llegábamos a casa. Nos hablaban de una moto robada, pero el destrozo que hicieron… no entiendo el porqué», remarcó.
Además, Miño cuestionó el conocimiento detallado que tenían los policías sobre su vivienda. «[Los policías] tenían todos los detalles de mi casa, sabían hasta cuánto medía el paredón en donde le damos la leche a los pibes. Pero no tuvieron la inteligencia de hacer las cosas de otra manera«, comentó, dejando entrever su sorpresa ante la precisión con la que los agentes actuaron dentro de su hogar.
Por su parte, Juan Grabois, cercano a Miño y líder del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), también denunció la intervención policial, describiéndola como un «mal manejo de los agentes policiales» y apuntando al Gobierno. «Nunca le encontraron nada y ahora le inventan que se robó una moto. ¿Se piensan que somos boludos y que vamos a creer que tan diligentes son los fiscales que, por el robo de una moto, van a hacer un allanamiento a las 22:30, justo cuando Fernanda vuelve de una actividad política y social?», cuestionó en un video que compartió en sus redes sociales.
Sin embargo, desde la Policía Bonaerense defendieron el accionar de sus agentes, asegurando que se trató de un «allanamiento legal» solicitado por la Justicia en el marco de una investigación por un robo armado en el que hubo disparos. Según fuentes policiales, el procedimiento se desarrolló «dentro de la ley» y no hubo irregularidades.
