De esa manera, liberaría su lugar en Provincia y daría poder de negociación con el objetivo de retener el municipio y que no crezca la competencia interna. Ya se anotan varios en la carrera por la vicegobernación
Un movimiento de primera magnitud empezó a circular en el peronismo de la provincia de Buenos Aires.
El intendente Fernando Espinoza, podría declinar la búsqueda de su reelección al frente del municipio de La Matanza, para integrar la boleta de candidatos al Senado, pero de la provincia, si no de la Nación.
Ese desplazamiento obligaría a la vicegobernadora Verónica Magario, mano derecha de Espinoza, a volver a disputar la intendencia de La Matanza, que hoy está bajo asedio del Movimiento Evita que ha convertido ese distrito en el objetivo político central de la organización que lidera Emilio Pérsico, que impulsa la candidatura de su mujer, la diputada provincial Patricia Cubría, incluso con el guiño de Máximo Kirchner quien el año pasado, mostró gestos de acercamiento.
La eventual salida de Espinoza de La Matanza abre múltiples especulaciones. Si la movida se concreta, el regreso de Magario a La Matanza permitiría liberar la candidatura del compañero de fórmula de Axel Kicillof, que ya está decidido que será el candidato del Frente de Todos a gobernador, luego que limara diferencias con el propio Kirchner.
En La Matanza se vive una de las internas más cruentas del peronismo por el enfrentamiento entre Espinoza y el Movimiento Evita. Pese a ello, la organización social corre de atrás, con una estructura territorial muy aceitada que responde al binomio Espinoza-Magario.
El intendente del municipio más grande del país, atraviesa un mal momento en su relación con Máximo, quién habilitó a Pérsico para que Cubría compita en el distrito, o al menos, amague con eso.
La convivencia entre el Evita y La Cámpora comenzó a ser notoria: el pasado viernes Cubría inauguró sus oficinas en el distrito, ubicadas al lado del ateneo Néstor Kirchner que conduce el camporista Facundo Tignanelli.
