La concejal francisquista de San Isidro Ester Fandiño difundió un comunicado expresándose sobre “los temas del distrito que provocarán transferencias de renta y conflictos si no se enfrentan adecuadamente”. La edil es una voz autorizada sobre gestión moderna, ciudades inteligentes, código de ordenamiento urbano y políticas medioambientales.
“Son numerosos los casos que se desarrollan simultáneamente en San Isidro y que están relacionados con la afectación del espacio público. Vecinos que avanzan sobre el espacio público, el Municipio que dispone la entrega en uso de tierras, la voracidad del desarrollo inmobiliario que pretende interpretaciones ventajosas del Código de Ordenamiento Urbano, sólo para citar los más corrientes. También resulta complejo entender la casuística con que la mirada de cada uno de los actores continúa enfocando su propio objetivo, sin incorporar la dimensión de comunidad en el uso de suelo”, comienza expresando la concejal Ester Fandiño.
Luego, la referente del francisquismo enumera algunas de las temáticas citadas. En primer lugar expresa que “dos vecinos de Béccar, de la calle Brasil y las vías del Tren de la Costa, han alambrado terreno público (una calle) que han anexado a sus respectivas viviendas. La administración municipal se ha hecho eco del reclamo –de otros vecinos- respecto de mejoras indispensables y limpieza en el lugar que hasta había sido ocupado por un canil de un cuidador de perros. Resta aún avanzar en la devolución de tierra al espacio público y el mejoramiento de la infraestructura que permita superar temas de inseguridad especialmente de la geografía en cuestión. ¿Cómo ha sucedido la usurpación? Es un tema que resta aclarar. No es el primer caso en el Municipio y es muy importante que los vecinos reclamen a las autoridades por las situaciones irregulares que detecten”.
Luego menciona a la “Asamblea de Bosque Alegre y el cuestionamiento al convenio firmado entre el Municipio y el CASI”. Fandiño informa que “este reclamo tuvo su origen cuando la tala de ejemplares arbóreos en la ribera –anexo al Centro de Exposiciones Municipal-, reveló a los vecinos que se trataba de tareas que el CASI estaba realizando sobre nuevos terrenos que les fueron concedidos en uso y por 20 años por parte del Municipio. La Asamblea de vecinos solicita la anulación del contrato y otras acciones en nota que ya han entregado al Intendente Posse y que están poniendo en conocimiento de los concejales de la oposición”.
“El Colegio San Andrés –Punta Chica- ha decidido con lógica económica dejar el Municipio e intenta realizar una buena venta de sus terrenos -linderos al Boating Club, la calle Lasalle y la bajada Uriburu-. Por el momento, si bien se trata de una Urbanización Especial –por sus dimensiones-, las restricciones del COU aplicables podrían asimilar su uso final al FOT y FOS de los barrios linderos y por decisión simple del Departamento Ejecutivo. El caso revela dos problemas que necesitan resolverse: por un lado, la mayor superficie a construir en el lugar con el impacto urbano ambiental consecuente y, por el otro, un tema de equidad respecto de la privatización de la renta del patrimonio público –el espacio aéreo lo es- que se llevará el propietario vendedor y la socialización de los impactos negativos que recibirán los vecinos. Una propuesta de protección al patrimonio público ambiental y la eventual captura de parte de la renta que se genera y para volcar a infraestructura que remedie o compense el nuevo escenario, es una política pública pendiente de discusión en el Municipio”.
A modo de resumen, sobre la problemática, Ester Fandiño concluye que el “Espacio Público usurpado, destino de uso de suelo resuelto con discrecionalidad por el Poder Administrador y temas nuevos que necesitan enfoques originales abruman estos días los reclamos de los ciudadanos y la preocupación de los funcionarios. Dar solución creativa a estos asuntos podría redundar, además, en creación de valor a disposición de sus habitantes”.
“El Municipio enfrenta, además, el acecho de las jurisdicción provincial sobre el Puerto de San Isidro y los terrenos varios de la ribera. La creación de nuevas tierras que el aporte permanente del Delta hace a nuestra costa es también un valor y un peligro que se necesita regular. La experiencia del vecino municipio de Vicente López con la apropiación del valor por parte desarrolladores que no permanecerán en el Municipio y que están asociados a las otras jurisdicciones con el consentimiento del ex Intendente es un modelo a rechazar”, agrega la concejal.
QUÉ TIENE Y QUÉ LE FALTA A SAN ISIDRO
“San Isidro tiene reglamentaciones valiosas de protección del patrimonio y especies arbóreas. Tiene, además, circunstancias naturales de mucha potencialidad económica y una cultura comunitaria que puede hacer la diferencia con otros municipios. Necesita armar la agenda correcta, sin equivocarse en las prioridades y sin demorar en las decisiones. La planificación estratégica urbano ambiental, decisiones sobre tránsito y movilidad, efectivización del traslado de los Tribunales y concentración de todos los fueros (en Boulogne, sobre Panamericana), son sólo algunos de los ítems que le permitirán el desarrollo armónico y sustentable y la integración comunitaria que solemos proclamar. Ahora necesitamos poner cada uno de nuestros enfoques particulares en clave de Comunidad del futuro”.

