Eduardo Román analizó en “Pasa de Todo” por la FM 104.7 las consecuencias del día después del 28J. La derrota electoral, la renuncia de Néstor Kirchner a la presidencia del PJ, la asunción de Scioli como titular de justicialismo y la doble función del gobernador bonaerense.
El domingo pasado la ciudadanía se expresó claramente en todo el país en contra de una forma de gobernar y de un modelo K, que en la provincia de Buenos Aires Néstor Kirchner intentó plebiscitar, y perdió. Más allá de la rueda de prensa que hizo la presidenta de la nación el lunes por la tarde, prácticamente planteando un empate moral, está claro, que siete de cada diez ciudadanos en todo el país, le han dicho que NO a esta forma de gobernar.
Lo que es importante analizar, es lo que va a pasar en el Parlamento, donde va a ser fundamental la labor de la Cámara de Diputados y Senadores para la “gobernabilidad”. Le quedan dos años y medio más a Cristina y en este sentido, esto es importante y fundamental para el país.
Lo que resulta insólito, en medio de la situación que estamos viviendo incluso desde el punto de vista sanitario, donde la provincia de Buenos Aires es un foco a atender por la Gripe A; es que el gobernador de la provincia de Buenos Aires, devenido en presidente del PJ, este más preocupado por su partido, que por la Provincia que gobierna.
Es hora, que Daniel Scioli que ha estado en campaña permanente, y que ha sido candidato “testimonial”, estafando a los bonaerenses; ponga su atención fundamentalmente en la cuestión ejecutiva y deje en segundo plano las cuestiones “partidarias” que heredo del Néstor Kirchner.
Un ex presidente del PJ, que en un insólito comunicado a través de un diálogo de prensa armado, dimite, cual monarca, cediéndole el poder a quien iba segundo en la lista K, justamente, el “testimonial” Daniel Scioli. Un gobernador que ese día y sin empacho, al igual que los intendentes, se encargó de dilucidar la verdad. La verdad era la que todos suponíamos, que nunca iban a asumir ni como diputado él, ni como concejales los jefes comunales en sus territorios.
Jamás en la política se conduce desde la derrota, si Kirchner se corre del PJ para que no le “tiren a él”, de ninguna manera tiene autoridad necesaria Scioli para comandar este proceso, más allá de que sea un hombre “dialoguista”, con otro perfil que el del ex primer mandatario. Porque el gobernador también perdió, no sólo Kirchner fue el derrotado. Agenda cargada la de Scioli: Das Neves, Moyano, Beder Herrera, Alperovich, Urtubey, Gioja…
En definitiva, la gente se ha expresado en las urnas, le ha dicho algo al gobernador, le ha marcado una advertencia con respecto a cómo está gobernando la provincia. Sin embargo Scioli, por orden de Kirchner, está más preocupado en el diálogo político y el PJ, que con su función como gobernador en esta realidad acuciante de la provincia de Buenos Aires. Es hora de alejarse de las cuestiones partidarias y dedicarse a gobernar.

