Los números posibles de la Cámara Alta tras noviembre, suman a la tensión del frente oficialista.
En momentos en que el Frente de Todos cruje por internas entre el presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, el foco de atención periodístico quedó corrido de lo legislativo, cuando todavía restan las elecciones generales que terminarán de moldear la conformación del Congreso. Queda claro, que de repetirse los resultados de las primarias, el Frente de Todos podría perder el quórum propio, y de esa manera, las iniciativas legislativas, sobre todo las de Cristina quedar truncas. Pero además, ¿se podría partir el bloque tras la confrontación política?
De acuerdo a la proyección que mostraron las PASO el FdT, que arriesga 15 bancas en el Senado, perdería 6 y el quórum propio: se quedaría con 35 de los 41 escaños que tiene actualmente. Mientras que JxC, que pone en juego sólo 8 bancas se alzaría con 14, y con los 20 que conserva (entre propios y aliados) quedaría con 34, apenas uno menos de la cantidad de senadores que retendría el oficialismo. Con lo que el fiel de la balanza quedaría en manos de un reducido grupo de 3 senadores de partidos provinciales, y con ellos la suerte de las sesiones y los proyectos que estarán en danza. Este grupo de senadores provinciales, estarían muy sometidos a la presión tanto del oficialismo, con la caja de la Casa Rosada, como a la presión mediática alineada con la oposición.
En ese marco, se entiende a su vez el temor es perder poder de fuego en la Cámara Alta.
De todos modos, habrá que esperar cómo se suceden los acontecimientos y, en definitiva, cómo quedarán los números luego de las elecciones generales del próximo 14 de noviembre.
