Intendentes “ultras” adelantaron que la ex presidenta será candidata por un nuevo frente en el que el que no estaría el Partido Justicialista. Sin embargo, esto no contaría con el visto bueno de Espinoza, quien llamó a la unidad a Randazzo. El ex ministro de Transporte convocó para este viernes a su tropa en el NH Hotel. La pelea se puede trasladar al plano judicial.
El peronismo bonaerense se ha embarcado en una pelea cuyo desenlace comenzará a verse entre el cierre de alianzas y el de listas. En esta semana, la novela fue sumando nuevos capítulos. En primer lugar, se conoció que intendentes ultracristinistas como Jorge Ferraresi o Walter Festa adelantaron que Cristina Fernández de Kirchner será candidata a senadora nacional por la provincia de Buenos Aires con lista única de un nuevo frente que no incluirá al Partido Justicialista.
"Cristina será candidata con lista única de un nuevo frente que todavía no tiene nombre y que lo integrarán los 18 partidos que conforman el Frente para la Victoria, pero no el PJ", informó Ferraresi en declaraciones a la agencia estatal Télam. Se presupone que ese frente será bautizado como Frente Ciudadano para la Victoria, al tiempo que se baraja la posibilidad de declarar "prescindente" al sello del PJ para que no forme parte de este frente.
De esta manera, suponen que podrán evitar la interna con Randazzo, debido a que este último desea competir por dentro del peronismo. Sin embargo, la visión de un frente sin el PJ sería solamente la apuesta de un sector de los que acompañan a la ex presidenta. En rigor, a estos intendentes se le suman otros como Secco de Ensenada y un sector del camporismo. Reacios a esta propuesta están, según indicaron allegados, el sabbatellismo y el mismo titular del PJ bonaerense, quien hizo además un último llamado al ex ministro a “presentar una lista de unidad para frenar el ajuste”.
“No se trata sólo de mostrar hacia afuera una propuesta sólida y potente, se trata también de una distribución y utilización responsable de los recursos con los que cuenta el espacio, tanto los políticos como los económicos. Una primaria demanda mucho capital y recursos, no es ningún secreto y la experiencia es basta al respecto en todos los sectores”, expresó Espinoza, revelando un temor de fondo: prescindir del sello PJ haría perder fondos pero sobre todo espacios publicitarios.
Además, existe un tercer sector, cercano al de los intendentes del F+E, que desconfía de que la ex mandataria finalmente encabece la boleta. "Juegan a que se baje Randazzo y ellos después ponen a otro. Nosotros nos quedaremos sin plan B", dijo a La Política Online un miembro de este grupo. Aseguró que creen que Cristina "estira" su definición porque especulará hasta último momento, reteniendo así a gran parte de los jefes comunales, conteniendo así una fuga.
En definitiva, si afloran tensiones dentro del conglomerado de sectores que buscan la unidad subordinada a CFK, lo hacen por el modo en que puede lograr esa unidad.
Frente a todo esto, Florencio Randazzo convocó para mañana a dirigentes de toda la provincia para comentarles los pasos a seguir a unos pocos días de la presentación de alianzas, y para presentar el nombre del espacio interno. Ante los rumores que circulaban de un posible lanzamiento oficial de su candidatura, desde el espacio manifestaron que la reunión será netamente interna y no tendrá carácter público.
Aquí, el objetivo es sin dudas, aguantar en la medida de lo posible este operativo clamor por CFK que es a la vez un abrazo de oso hacia ellos. Sobre todo, luego de que Julián Domínguez hablase de la posibilidad de ser proscriptos por el cristinismo, hecho que fue desmentido por el intendente de San Antonio de Areco, Francisco Durañona y Vedia. "Todos están habilitados para competir dentro de los frentes electorales", aseguró.
De cualquier manera, hay algo que es cierto: la guerra fría desatada alrededor de la negación a la candidatura de Florencio Randazzo dado que discute el liderazgo de Cristina Kirchner. Si bien esto posee un carácter político, la batalla se está trasladando al aspecto legal para encontrar alguna martingala que haga lograr el cometido.
El ex ministro, por su parte, barajaría una apelación al Juzgado Federal N° 1 de La Plata, a cargo de Juan Manuel Culotta. Cercano al oficialismo, Culotta es considerado un miembro del sector tradicional de “la familia judicial”, por lo que “es difícil que se juegue a dictar un fallo que se lea como una jugada partidaria”. “No va a tener más opción que aplicar la ley de PASO, que habilita a Randazzo”, apuntó un ex funcionario que participó de la redacción de la reforma que habilitó las primarias.
