Daniel Parisini, conocido como «Gordo Dan», no solo defiende al Gobierno, sino también un interés personal vinculado a su pareja, funcionaria en el área de Políticas Universitarias.
Las dos marchas federales universitarias que se realizaron este año generaron una fuerte polarización: por un lado, quienes exigen que no se recorten los fondos destinados a la educación superior, algo previsto en la Ley de Financiamiento Universitario; y por otro, quienes apoyan la decisión del Gobierno de mantener firme su postura y vetar la ley que ajustaba salarios y costos operativos de las universidades públicas en función de la inflación. En ese bando, como era de esperarse, se alineó la pandilla virtual oficialista liderada por Daniel Parisini, más conocido como «Gordo Dan». Sin embargo, esta vez no solo está defendiendo una causa política, sino también su propio interés económico: su pareja, María Belén Casas, forma parte del equipo del subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro «Galleguito» Álvarez.
Posteriormente, en La Misa, Parisini transmitió un fragmento del debate televisivo entre Yacobitti y Álvarez, intercalando insultos y gritos festivos cada vez que el funcionario lograba imponerse en la discusión. La Misa, actualmente transmitido por el canal de streaming Carajo, del cual Parisini es cofundador, antes formaba parte del Madero Group, propiedad de Fernando Cerimedo, arquitecto digital de la campaña de Milei.
Curiosamente, el «Gordo Dan» omitió mencionar que Álvarez se ha adjudicado cargos docentes que no posee, ni hizo referencia a su pasado kirchnerista cuando formaba parte de los equipos de Ciencia y Educación bajo Tulio del Bono y Daniel Filmus. Esto no parece casual: Parisini entiende que proteger al ahora funcionario libertario también es proteger su propio bolsillo, ya que cualquier alteración en el área de Políticas Universitarias podría poner en riesgo la estabilidad de Álvarez y, por ende, el puesto de María Belén Casas, su pareja.
El nombramiento de Casas fue revelado hace meses –se cree que su rol está en la jefatura de Gabinete–, pero la información tomó fuerza recientemente luego de ser confirmada por un exintegrante de La Misa. Curiosamente, la persona que ahora difunde la noticia es la misma que tiempo atrás la desmentía. ¿Habrá accedido recién ahora a la lista de empleados o antes no tenía permiso para hablar? El misterio persiste.
Se pudo confirmar que Casas está vinculada al área de Capital Humano. No obstante, las versiones que la colocan como jefa de Gabinete, con un salario equivalente a más de cinco jubilaciones mínimas, no pudieron ser corroboradas. Desde el Ministerio que dirige Sandra Pettovello evitaron hacer comentarios, al igual que en la oficina de Álvarez, donde no quisieron proporcionar el CV de Casas para esclarecer qué la califica para ocupar el cargo.
Sea por motivos económicos o por lealtad, lo cierto es que la jornada de Parisini terminó pasada la medianoche. Es probable que el agotamiento y el estrés le hayan jugado una mala pasada, llevándolo a no notar una simple respuesta automatizada mientras dominaba el ambiente de Twitter.

